Europa enfrenta duras restricciones para frenar el avance del coronavirus antes de Navidad

Foto: Pixabay.

Llega con fuerza una segunda ola de Covid-19 a Europa, con tasas de infección disparadas en todo el continente.

Cada día son más las ciudades que deben regirse bajo nuevas restricciones para contrarrestar los efectos del Sars Cov 2, que tras una nueva explosión de casos y una tasa de mortalidad que incrementa poco a poco, amenaza con desestabilizar la salud pública y las perspectivas de crecimiento de la eurozona.

Aunque las nuevas medidas son menos restrictivas que en primavera, los gobiernos han optado nuevamente por confinamientos nacionales o locales para lograr frenar, antes de la Navidad, las consecuencias devastadoras de la enfermedad.

“Sabemos que los gobiernos quieren evitar un bloqueo total de nuevo, pero las medidas de contención se fortalecerán, y la economía volverá a sufrir”, había anunciado Frank Smets, director general de Economía del Banco Central Europeo. 

Italia cerró el pasado 4 de noviembre las regiones de Lombardía, Piamonte, Valle de Aosta y Calabria, además implementó un toque de queda a nivel nacional, desde las diez de la noche, hasta las cinco de la mañana.

Las nuevas medidas, que estarán en vigor hasta el 4 de diciembre incluyen el cierre de cines, teatros, gimnasios, museos, exposiciones y salas de conciertos.

Portugal ha vuelto este lunes (9/11) al estado de emergencia, el nivel máximo de alerta, con toques de queda que involucran al 70% de la población. 121 municipios, que incluyen a las mayores ciudades del país, están en confinamiento parcial.

“Vencemos el cansancio por la determinación que debemos tener, de ganar esta maratón que es larga y que solo terminará cuando haya un tratamiento eficaz o una vacuna suficientemente difundida para asegurar la inmunización comunitaria”, manifiesta Antonio Costa, primer ministro de Portugal.

Le puede interesar: Pfizer y BionTech anuncian que su vacuna contra la COVID-19 es eficaz en un 90%.

Grecia adoptó medidas más severas desde el 6 de noviembre. Preocupa la situación en el norte, con la segunda ciudad del país, Sálonica, en un confinamiento casi total que además de prohibir la salida de la provincia, ha determinado el cierre de los comercios, restaurantes, la enseñanza secundaria, la cultura y el deporte. Algunos de estos cierres también se han implementado en Atenas.

Austria con un sistema hospitalario al borde de su capacidad, impuso el 3 de noviembre un confinamiento parcial que incluye el cierre de las actividades de ocio, y un toque de queda entre las ocho de la noche y las seis de la mañana. Museos, teatros, cines y piscinas están cerrados y se han anulado los tradicionales mercados de Navidad, las bodas y los cumpleaños.

Bélgica es el país de Europa con mayor incidencia del virus. El 19 de octubre entró en vigor un toque de queda desde la medianoche hasta las cinco de la mañana.

Todos los comercios no esenciales cerraron el 1 de noviembre y se mantendrán así hasta el 13 de diciembre, las vacaciones escolares se prolongarán hasta el 15 de noviembre y el teletrabajo es obligatorio.

República Checa, el segundo país con la tasa más alta de contagios, mantiene desde el 28 de octubre un toque de queda desde las nueve de la noche hasta las cinco de la mañana, además del cierre de escuelas, bares, restaurantes y todo el sector del ocio. Es obligatorio hacer teletrabajo siempre que sea posible.

España decretó el estado de alarma el pasado 25 de octubre, con un toque de queda nocturno en todo el país. La mayoría de regiones aplican confinamientos territoriales para impedir el tránsito desde o hacia otras comunidades autónomas.

El gobierno francés impuso desde el 30 de octubre un nuevo confinamiento nacional de al menos un mes hasta el 1 de diciembre. A diferencia del confinamiento de primavera, los colegios siguen abiertos y se permiten las visitas a las residencias de ancianos.

En Alemania, la canciller Angela Merkel no cesa de pedir a sus compatriotas que se queden en casa siempre que puedan. Este país también ha cerrado restaurantes, bares, espacios deportivos, culturales y de ocio, aunque se mantienen abiertos los comercios.

Polonia ha anunciado más medidas ante el récord de nuevos casos y su gobierno ha ordenado el cierre de museos, galerías de arte, cines, y teatros, con restricciones en la hostelería. A ello se suma un mayor distanciamiento en tiendas y el cierre de aquellas que se encuentren en centros comerciales, a excepción de las de alimentación, farmacias y droguerías.

Aunque parecía impensable que se repitieran las escenas de marzo y abril  en Europa otra vez, porque la población y los gobiernos estaban más preparados, los hospitales vuelven a llenarse y los países dan señales de alarma.

Cabe destacar que las muertes no han aumentado tan rápido en la segunda ola, a pesar de los picos de nuevas infecciones. Según los reportes, el cambio demográfico puede haber contribuido al menor número de fallecimientos. Los expertos sospechan que el hecho de que los proveedores de atención médica ahora tengan más experiencia en el tratamiento de pacientes con Covid-19, es otro factor importante.

“Tenemos que acabar con este virus, tenemos que terminar con esta pandemia ahora mismo en Europa, y los gobiernos tienen opciones limitadas en este momento sobre cómo hacerlo”, señala el Dr. Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La OMS ha indicado que a pesar de las cifras que se registran en diversas naciones, se puede reducir el nuevo brote generalizado de contagios, y ha recordado la importancia de aplicar disposiciones de prevención como la cuarentena, sobre todo para las personas que pueden haber estado en contacto con personas que dieron positivo a los estudios de detección del virus.

Le puede interesar: Lo más destacado de la semana del 9 al 13 de noviembre.

COMPARTE!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *