El Reino Unido vive una jornada marcada por cambios legislativos, tensiones sociales y desafíos en materia de seguridad. Desde la aprobación de la Ley de Derechos de los Inquilinos, que transforma el mercado de la vivienda, hasta los nuevos planes para alojar solicitantes de asilo en bases militares y el aumento de robos violentos en Londres, el panorama nacional refleja un país en plena reconfiguración política y social.
Reino Unido aprueba la nueva Ley de Derechos de los Inquilinos
La Ley de Derechos de los Inquilinos, firmada este martes por el rey, marca un cambio histórico en la política habitacional del Reino Unido al poner fin a los desalojos sin causa y reforzar la protección de los arrendatarios.
Con esta legislación, los inquilinos podrán permanecer en sus hogares hasta decidir marcharse, mientras que los propietarios solo podrán rescindir contratos bajo causas justificadas. Además, la ley limita los pagos por adelantado a un mes de renta y concede a los inquilinos el derecho a impugnar aumentos abusivos en los precios del alquiler.
El Gobierno ha calificado la medida como “un paso decisivo hacia un sistema de vivienda más justo y estable”, aunque asociaciones de propietarios advirtieron sobre un posible impacto en la oferta de viviendas en alquiler.
Nuevas medidas para solicitantes de asilo
En paralelo, el Gobierno británico analiza utilizar instalaciones militares en Inverness y East Sussex para alojar a 900 solicitantes de asilo, en un intento de poner fin al uso de hoteles como refugio temporal.
Actualmente, más de 32.000 solicitantes de asilo viven en hoteles de todo el país, lo que genera un alto costo para el Estado. Organizaciones humanitarias han expresado preocupación por las condiciones de las nuevas instalaciones, aunque el Ejecutivo insiste en que se respetarán los estándares de derechos humanos.
Ola de robos y violencia en Londres
En el norte de Londres, ciclistas se enfrentan a una ola alarmante de robos violentos perpetrados por bandas que se desplazan en motocicletas y utilizan hachas para intimidar a las víctimas. Las autoridades han reforzado la vigilancia y piden a los residentes extremar precauciones.
Por otro lado, en Milton Keynes, un grupo encapuchado utilizó una grúa para arrancar un cajero automático de la entrada del supermercado Sainsbury’s, en un audaz robo que está siendo investigado por la policía local.
Redacción: Express News UK





