
Los británicos están expresando su indignación luego de que el costo de la licencia de televisión anual en el Reino Unido aumentara de £159 a £169,50, tras el levantamiento de una congelación de dos años en los precios.
La licencia de televisión es obligatoria para todos los que ven televisión en el Reino Unido, ya sea en vivo o a través de BBC iPlayer en cualquier dispositivo. No poseer una licencia constituye un delito penal, con la posibilidad de enfrentar una multa de £1,000.
El aumento en el precio de la tarifa ha generado críticas entre los ciudadanos británicos, quienes consideran injusto tener que pagar más por un servicio que ya es obligatorio. La noticia llega en un momento en el que se está discutiendo una reestructuración de las tarifas de licencia, lo que podría resultar en un costo aún mayor para aquellos espectadores con mayores recursos económicos.
Este incremento ha avivado el debate sobre la necesidad de revisar el sistema de financiación de la BBC y si la imposición de tarifas de licencia sigue siendo la forma más equitativa de financiar el servicio público de radiodifusión en el Reino Unido. Con la insatisfacción creciendo entre los británicos, es probable que el tema continúe generando debate en los próximos días.
