
La historia de la comunidad LGBTQ+ en el Reino Unido y Europa es una poderosa narrativa de lucha y transformación. Desde la despenalización de la homosexualidad en los años 60, pasando por el reconocimiento legal de las uniones igualitarias, hasta las políticas de inclusión trans y antidiscriminatorias, los avances han sido notables. Sin embargo, estos progresos no han llegado por igual a todas las comunidades, especialmente a aquellas marcadas por la migración, la precariedad y el idioma. Es allí donde AYMARA Social Enterprise emerge como una fuerza de cambio, visibilizando lo invisible.
Desde sus inicios, AYMARA ha estado comprometida con visibilizar y empoderar a las comunidades más vulnerables. Fundada gracias a la visión y experiencia combinada de Carlos Corredor, con más de 30 años en el trabajo comunitario con migrantes y refugiados, y José Trueba, especialista en empresas sociales con propósito, AYMARA se ha consolidado como un modelo innovador de intervención social para latinoamericanos en situación de vulnerabilidad en el Reino Unido.
Una de sus contribuciones más transformadoras ha sido su enfoque integral para apoyar a la comunidad LGBTQ+ latinoamericana, que históricamente ha estado invisibilizada tanto por las instituciones como dentro de su propia comunidad migrante.
Carlos Corredor, Director de Servicios para Latinoamérica, reflexiona: “Siempre me pregunté por qué ‘gay’, una palabra que en inglés significa alegre y divertido. Así soy yo: alegre, pero también inteligente, trabajador y altruista. Ahora entiendo que ser GAY también puede ser un acrónimo de ‘GOOD AS YOU’”.
La experiencia de Carlos simboliza el espíritu de AYMARA: reconocer el valor, la dignidad y la humanidad de cada persona, independientemente de su orientación sexual, identidad de género o estatus migratorio.
Con una comunidad latinoamericana en constante crecimiento en el Reino Unido —la mitad de ellas en Londres—, los desafíos son enormes. La falta de datos oficiales dificulta el diseño de servicios adecuados. Como consecuencia, 1 de cada 5 latinoamericanos nunca ha consultado a un médico de cabecera; 1 de cada 3 vive en condiciones de hacinamiento; y 2 de cada 3 perciben la discriminación como un obstáculo para su calidad de vida. Frente a este escenario, AYMARA apuesta por generar datos, diseñar estrategias junto a las autoridades locales y crear soluciones reales desde y para la comunidad.
Uno de los pilares de esta transformación es el trabajo con la comunidad LGBTQ+, donde se cruza la identidad, la migración y la salud sexual. AYMARA responde a esta crisis de invisibilidad con soluciones integrales.
Espacios seguros y empoderamiento
La herramienta clave del impacto de AYMARA es su modelo EWAYA —una palabra quechua que significa “caminando juntos”—, diseñado para generar un cambio sistémico en comunidades excluidas. EWAYA promueve la participación activa, la evaluación constante y la creación de vínculos de confianza entre profesionales, instituciones y personas migrantes.
Gracias a EWAYA, la comunidad LGBTQ+ ha accedido a servicios que antes eran inaccesibles o traumáticos, como:
· Registro con médicos de cabecera (GPs).
· Pruebas de ITS y VIH en entornos seguros y culturalmente competentes.
· Derivaciones a servicios de salud mental y apoyo a personas trans.
El impacto de EWAYA también se refleja en la creación de redes de apoyo, donde las personas LGBTQ+ pueden hablar con libertad sobre su identidad, compartir experiencias y encontrar apoyo emocional.
Los talleres y encuentros promovidos por AYMARA se han convertido en espacios seguros, donde se celebra la diversidad y se construyen liderazgos comunitarios.
En tiempos donde el acceso equitativo a la salud, la dignidad y la representación sigue siendo una lucha diaria para la comunidad LGBTQ+ migrante, AYMARA se posiciona como una organización de vanguardia. Su propuesta no solo es médica o asistencial; es una apuesta ética, cultural y política por la inclusión real.
Nuestro trabajo con perspectiva de género y salud sexual está ayudando a reducir desigualdades, sanar heridas de exclusión y construir referentes positivos en nuestra comunidad. La salud no puede ser un privilegio, ni depender de quién eres o de dónde vienes. Nuestro enfoque es holístico, con atención personalizada, reduciendo desigualdades y fortaleciendo a quienes han sido históricamente silenciados.





