Controversia Alexei Rojas: ‘Con todo respeto’… lo irrespeto

Controversia Alexei Rojas, arquero del Arsenal durante sesión oficial. Controversia Alexei Rojas, arquero del Arsenal durante sesión oficial.
Alexei Rojas, arquero del Arsenal, respondió con respeto y madurez ante la controversia surgida en la selección Colombia Sub-20.

La controversia generada con Alexei Rojas a raíz del Mundial Sub-20 dejó al descubierto un debate que va más allá del fútbol. El joven arquero del Arsenal respondió con serenidad y argumentos a las críticas del técnico César Torres, ofreciendo una lección sobre respeto, madurez e identidad en el deporte.

Controversia Alexei Rojas: respeto y madurez ante la crítica

El reciente Mundial Sub-20 dejó más que un tercer puesto para Colombia: expuso una herida que trasciende el campo de juego. La controversia entre el técnico de la selección Colombia Sub-20, César Torres, y el portero Alexei Rojas, jugador de raíces colombianas formado en Inglaterra, revela tensiones más profundas sobre identidad, mérito y pertenencia en el fútbol actual.

El episodio ocurrió durante el campeonato mundial. En una rueda de prensa, Torres cuestionó el estatus de Rojas en el Arsenal, sugiriendo que no hacía parte del primer equipo y que ni siquiera aparecía en la foto oficial. Rojas respondió con hechos: la foto se tomó mientras estaba concentrado con la selección Colombia, lejos de Inglaterra; entrena a diario con el primer equipo y tiene contrato profesional. En menos de doce horas, el intercambio se convirtió en tendencia nacional.

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Torres introdujo sus palabras con un “con Todo respeto,” una expresión que, en muchos casos como este, funciona como una licencia para herir o desacreditar. En Colombia abundan frases similares, como “ustedes ya me conocen, yo siempre digo lo que pienso” o “yo soy muy franco”, que suelen emplearse para justificar la agresividad o el maltrato verbal en nombre de la franqueza. Es momento de cambiar esa forma de pensar: decir lo que se piensa no exime del deber de ser tolerante, respetuoso y profesional.

En eso, la actitud del joven arquero deja más enseñanzas que cualquier resultado en la cancha. Este episodio no es solo una anécdota: es un espejo de cómo asumimos la diversidad y el talento que crece fuera de nuestras fronteras.

En un mundo interconectado, el migrante y sus hijos son puentes entre realidades. Rojas, con padre colombiano y madre rusa, criado en Inglaterra, representa precisamente eso: la síntesis de dos mundos. Eligió jugar por Colombia no por conveniencia, sino por convicción. Sin embargo, en lugar de valorar su doble pertenencia como una riqueza, algunos prefieren dudar de su “autenticidad”.

La reacción del técnico, que tiene una trayectoria respetable como formador, evidencia un viejo habíto nacional: la desconfianza hacia lo que viene de fuera. Al minimizar la experiencia de Rojas en el Arsenal, no solo restó valor a su presente, sino que envió un mensaje equivocado: que “lo nuestro” vale más que “lo ajeno”.

Pero el fútbol, como la vida, se alimenta del intercambio. Negar el valor de entrenarse en una academia premier es como negar la posibilidad de aprender otro idioma. No se trata de menospreciar el talento local, sino de entender que hoy el aprendizaje viaja en todas direcciones.

La respuesta de Rojas al medio deportivo AS TV fue un acto de madurez profesional. Sin resentimiento, expuso los hechos con serenidad. No descalificó a su técnico; defendió su verdad. Esa actitud refleja una cultura deportiva que no calla ante la desinformación, pero tampoco cae en la confrontación.

Colombia no ganó el Mundial, pero se llevó una lección: la identidad no se construye desde la exclusión. Defender lo propio no implica cerrar la puerta a lo ajeno. Un jugador formado en Inglaterra no es menos colombiano; un portero del Arsenal no compite contra uno de la liga local: ambos suman al mismo propósito.

La verdadera fortaleza de un equipo, y de un país, está en integrar las diferencias, no en enfrentarlas. Alexei Rojas es tan colombiano como cualquiera nacido en uno de los 1103 municipios del país. Y Torres, como formador, tiene ahora la oportunidad de recordar que enseñar también es saber escuchar.

La integridad, como he escrito antes, no admite atajos. Tampoco la humildad. Aprender del otro, reconocer su camino, aunque sea distinto, es el primer paso para crecer sin fronteras…

Y, con todo respeto ¿Usted qué opina?

Periodista y Comunicador Social colombiano radicado en Londres, especialista en comunicación de medios y Máster en Estudios Políticos; Coordinador Editorial Multiplataforma y PR en Global Community Media. Síguelo en Linkedin: www.linkedin.com/in/pedrorprado o contáctalo en: pedropradoperiodista@gmail.com

Redacción: Express News UK

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