Profesionales latinoamericanos buscan cómo convalidar una carrera en España, pero enfrentan trámites lentos, costos elevados y obstáculos burocráticos.
Madrid. España se ha convertido en los últimos años, en uno de los destinos predilectos para los migrantes latinoamericanos, no solo por el idioma y la historia compartida, sino también por la promesa de mejores oportunidades laborales y educativas. Sin embargo, para miles de profesionales formados en países como Colombia, Perú, Venezuela o Argentina, el sueño de ejercer en su campo de especialidad choca con un muro burocrático: la convalidación y homologación de sus títulos universitarios.
El procedimiento de cómo convalidar una carrera en España, que en teoría garantiza la equiparación de estudios extranjeros con los españoles, suele transformarse en un largo camino marcado por la incertidumbre, la lentitud administrativa y los altos costos asociados. Detrás de cada expediente, hay médicos, ingenieros, abogados o psicólogos que ven cómo los años invertidos en formación quedan temporalmente en suspenso.
Convalidar una carrera en España: Un trámite que puede tardar años

El Ministerio de Universidades es el organismo encargado de tramitar las solicitudes de homologación y convalidación. Según datos oficiales, en 2023 se registraron más de 45 000 solicitudes, de las cuales una parte importante provenía de América Latina. El problema es que los plazos rara vez se cumplen, aunque la normativa fija un máximo de seis meses para emitir resolución, la realidad es que los procesos se extienden entre 18 y 36 meses.
María Fernanda, médico venezolana de 32 años, residente en Madrid, relata su experiencia. “Presenté mis papeles en octubre de 2021. Pasaron meses sin noticias y cuando preguntaba, la única respuesta era que ‘mi expediente estaba en trámite’. Dos años después aún no sé si podré trabajar como médico o si debo resignarme a empleos temporales en otros sectores”.
Este retraso no solo genera frustración personal, sino que también impacta en la integración social y económica de los migrantes. Muchos se ven obligados a aceptar trabajos precarios en hostelería, limpieza o cuidado de mayores, pese a contar con alta cualificación.
Homologar una carrera en España: Exigencias documentales y costes ocultos

Otro de los grandes obstáculos es la compleja lista de requisitos documentales. El proceso exige presentar el título original, las certificaciones académicas, programas de asignaturas, traducciones juradas y legalizaciones mediante la apostilla de La Haya. Cada uno de estos pasos implica gastos adicionales que, en algunos casos, superan los 1000 euros. A ello se suman las tasas administrativas en España y, en ocasiones, la obligación de cursar complementos formativos. Estos últimos son materias adicionales que el solicitante debe aprobar en una universidad española para equiparar su carrera, lo que prolonga aún más el acceso al mercado laboral. “Es como volver a comenzar de cero”, comenta María Fernanda, médico internista venezolana. “Me piden cursar asignaturas que las estudié en Venezuela, pero no figuran con el mismo nombre en el plan español, tengo que repetirlas pagando matrícula como cualquier estudiante nuevo”.
Profesiones más afectadas: sanidad y derecho

Las mayores trabas se concentran en las profesiones reguladas, aquellas cuyo ejercicio depende de la homologación obligatoria: medicina, enfermería, farmacia, psicología, educación y derecho, entre otras.
En el caso de los médicos, la homologación es imprescindible incluso para acceder a la prueba MIR (Médico Interno Residente), lo que genera un cuello de botella. Miles de doctores latinoamericanos esperan durante años la validación de su título, mientras España sufre déficit de personal sanitario en hospitales y centros de atención primaria.
Un capital humano desaprovechado

El gobierno español ha reconocido en varias ocasiones la necesidad de agilizar los trámites. En 2022 se aprobó un real decreto para simplificar procedimientos y digitalizar parte del proceso, pero los efectos aún no se perciben con claridad.
Asociaciones de migrantes denuncian que la falta de personal en las oficinas del Ministerio de Universidades mantiene el atasco de expedientes. Por su parte, algunos colegios profesionales han comenzado a ofrecer asesoría gratuita a extranjeros para ayudarlos a preparar la documentación y evitar errores que alarguen los plazos. Sin embargo, estas iniciativas son aún insuficientes frente a la magnitud del problema.
La demora en la homologación de una carrera en España y de los títulos no solo perjudica a los migrantes, sino también a España en su conjunto. El país recibe cada año a miles de profesionales altamente cualificados que podrían cubrir déficits en sectores clave como la sanidad, la educación y la ingeniería. Sin embargo, el sistema actual convierte ese potencial en un capital humano desaprovechado. El reto, según expertos en políticas migratorias, es encontrar un equilibrio entre rigor académico y la agilidad administrativa. Un proceso más trasparente, con plazos reales y criterios claros de equivalencia, permitiría aprovechar mejor, el talento latinoamericano y favorecer la integración plena de los migrantes en la sociedad española
Revalidar una carrera en España: Conclusión
Convalidar una carrera en España sigue siendo, para muchos latinoamericanos, un auténtico laberinto burocrático. El proceso diseñado para garantizar estándares académicos, termina retrasando la vida de miles de personas que ya demostraron su valía en sus países de origen.
Mientras los expedientes se acumulan y los plazos se dilatan, la inmigración latinoamericana en España enfrenta la contradicción de vivir en un país que necesita de sus conocimientos, pero que no se les reconoce a tiempo. Resolver este dilema es uno de los grandes desafíos de la política educativa y migratoria española en los próximos años.
La paradoja se repite en la docencia
Profesores de primaria y secundaria con amplia experiencia en sus países deben esperar resoluciones que tardan más de lo estipulado, en un contexto en el que las comunidades autónomas reconocen la falta de maestros en determinadas especialidades.
Los abogados, por su parte, enfrentan un doble filtro: la homologación de la licenciatura y la superación del examen de acceso de abogacía. Esta situación alarga el proceso de incorporación al mercado jurídico y desincentiva a muchos profesionales.
Impacto psicológico y social
La imposibilidad de ejercer en el campo para el que fueron formados genera un fuerte impacto psicológico en los migrantes. La sobrecualificación y el subempleo derivan en sentimientos de frustración, pérdida de autoestima y desarraigo.
Estudios de la Universidad Complutense de Madrid, señalan que un 60% de los profesionales latinoamericanos con títulos universitarios homologables trabajan en sectores relacionados con su formación durante sus primeros cinco años en España.
Además, la demora en la convalidación refuerza estereotipos laborales: se da por hecho que migrantes, ocuparán puestos de baja remuneración, lo que dificulta su movilidad social.
Cristina Fajardo Navlet. Graduada en Comunicación y Marketing Digital, directora de Comunicación en la Llave de tu Pyme. La Llave TV. Plataformas online. Directora y presentadora de programas de radio FM en Informa Radio. Yo Mujer, Seguridad y Policía e Impulso Pyme. Organización de eventos de empresa y etiqueta y protocolo. Redes: @fajardonavlet Instagram – Facebook: Cristina Fajardo Navlet







