La crisis en Colombia se profundiza en 2025 en un escenario marcado por el incremento de la violencia, la fragmentación política y el deterioro de la imagen internacional del país. Mientras el Gobierno intenta impulsar su agenda de reformas, las tensiones con Estados Unidos y la creciente conflictividad interna han debilitado la gobernabilidad y aumentado la percepción de inestabilidad.
El presidente Gustavo Petro enfrenta un periodo decisivo, condicionado por la baja aprobación ciudadana y por un clima político que se ha vuelto más confrontativo, con protestas recurrentes y desencuentros dentro de su propia coalición.
Crisis en Colombia: violencia en aumento y deterioro de la seguridad
La expansión de economías ilegales, el fortalecimiento de grupos armados y el recrudecimiento de la violencia en regiones como Cauca, Nariño, Catatumbo y el Bajo Cauca han convertido la seguridad en el principal desafío nacional.
Las masacres, desplazamientos forzados y atentados han aumentado, mientras persisten dificultades en la implementación del Acuerdo de Paz y en los diálogos con el ELN.
La percepción de inseguridad continúa al alza, afectando no solo zonas rurales sino también grandes ciudades, donde los homicidios y delitos de alto impacto generan preocupación constante.
La crisis en Colombia ya no se manifiesta solo en territorios históricamente afectados: se ha expandido a centros urbanos clave y sectores estratégicos del país.
Tensiones diplomáticas y aislamiento internacional
Las relaciones entre Colombia y Estados Unidos han atravesado uno de sus momentos más tensos en años. Washington ha expresado preocupación por la lucha antidrogas, la crisis de seguridad y las políticas energéticas del Gobierno.
Estas fricciones han afectado la cooperación bilateral y generado inquietud en organismos internacionales. Analistas advierten que el país corre el riesgo de un “aislamiento parcial” si no reconstruye canales de diálogo con sus aliados tradicionales.
La política exterior colombiana, históricamente estable, atraviesa un proceso de redefinición que influye en la crisis en Colombia y en su posicionamiento en América Latina.
Crisis en Colombia: desgaste político y protestas sociales
La popularidad del Gobierno ha caído significativamente, presionada por escándalos, divisiones internas y cuestionamientos a la gestión pública. Las protestas lideradas por estudiantes, movimientos sociales y sectores sindicales reflejan un malestar extendido.
Factores como el costo de vida, la percepción de corrupción, la inseguridad urbana y la falta de resultados en reformas clave han alimentado las manifestaciones.
El Congreso, fragmentado y difícil de negociar, ha frenado o modificado proyectos centrales del Ejecutivo, lo que contribuye a la sensación de parálisis legislativa.
Un país en punto de inflexión
La crisis en Colombia ha puesto al país ante una encrucijada:
- combatir la violencia creciente,
- recuperar estabilidad institucional,
- reconstruir relaciones internacionales,
- y responder a las demandas sociales.
El resto del periodo gubernamental será decisivo para definir si el país logra reconducir su rumbo o si la crisis se profundiza hacia 2026.
Redacción: Express News UK







