La crisis en Ecuador atraviesa uno de sus momentos más complejos en 2025. El país permanece bajo la declaración de “conflicto armado interno” para enfrentar a organizaciones criminales que han penetrado instituciones estatales y territorios vulnerables. Este escenario redefine el mandato del presidente Daniel Noboa, obligado a gobernar en medio de violencia persistente, tensiones institucionales, crisis energética y una economía debilitada.
Seguridad bajo estado de excepción permanente
La estrategia de seguridad del Gobierno ha consolidado un rol protagónico de las Fuerzas Armadas. Aunque los operativos han desarticulado algunas estructuras criminales, la violencia continúa en niveles preocupantes, especialmente en Guayas, Esmeraldas y Manabí.
Apagones recurrentes, sabotajes y fallas estructurales en el sistema eléctrico agravan la situación. La población enfrenta cortes prolongados que afectan actividades productivas y generan malestar social.
En este contexto, la crisis en Ecuador se manifiesta como un fenómeno multidimensional: inseguridad, deterioro económico, debilidad estatal y erosión de la confianza ciudadana.
Crisis en Ecuador: tensiones políticas y debilidad institucional
Freedom House califica al país como “parcialmente libre”, con un puntaje de 65/100, reflejo de un Estado con elecciones periódicas pero instituciones debilitadas. Persisten fricciones entre el Ejecutivo y la Vicepresidencia, cuestionamientos a la independencia judicial y presiones hacia la prensa.
La crisis también se evidencia en sectores esenciales como salud, donde recientes informes revelan falta de planificación, ausencia de indicadores y recursos insuficientes en programas de atención primaria y neonatal.
La crisis en Ecuador no es únicamente de seguridad: es una crisis de gobernabilidad y cohesión democrática.
Resultados del Referéndum y Consulta Popular del 16 de noviembre
El referéndum del 16 de noviembre de 2025, clave para validar reformas impulsadas por el Gobierno, concluyó con un rechazo mayoritario en sus cuatro preguntas principales. Con entre 21 % y 23 % de actas escrutadas al cierre oficial, los resultados —que se confirmaron posteriormente— fueron:
- Bases militares:
Sí 39,72 % – No 60,28 % - Fondos para organizaciones políticas:
Sí 42,26 % – No 57,74 % - Reducción del número de asambleístas:
Sí 46,82 % – No 53,18 % - Convocatoria a Asamblea Constituyente:
Sí 38,36 % – No 61,64 %
El rechazo generalizado debilitó al Gobierno y evidenció una fractura entre el Ejecutivo y la ciudadanía. Para analistas, los resultados reflejan pérdida de confianza, cansancio social y dudas sobre la estrategia de seguridad.
Este desenlace añade presión a la crisis en Ecuador, complicando la capacidad del Gobierno para avanzar en reformas estructurales.
Crisis en Ecuador: desafíos inmediatos para el Gobierno
Tras los resultados del referéndum, el Ejecutivo enfrenta retos urgentes:
- recuperar legitimidad política,
- contener la violencia criminal,
- estabilizar el sistema eléctrico,
- transparentar la gestión pública,
- y reconstruir la confianza institucional.
El 2025 cierra como uno de los años más tensos desde el retorno a la democracia. El 2026 será crucial para determinar si Ecuador puede recuperar gobernabilidad o si continuará atrapado en una espiral de conflictividad social y fragilidad estructural.
Redacción: Express News UK







