Crisis latinoamericana: los retos que afrontan los países de la región

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Representación gráfica de los problemas estructurales en la región.

La crisis latinoamericana se ha convertido en un fenómeno transversal marcado por turbulencia política, estancamiento económico y descontento social. En un continente con once gobiernos de izquierda y nueve de derecha, los diagnósticos convergen: pobreza, inseguridad, corrupción e inestabilidad institucional. Cada país vive su propio ciclo crítico, aunque comparte un mismo hilo de tensiones acumuladas que redefinen el mapa político regional. Esta nota presenta un panorama de los principales focos de crisis en América Latina en 2025.

Once gobiernos de izquierda y nueve de derecha es lo que nos dice el mapa político actual de Latinoamérica. Cada país de la región afronta sus problemas y retos a alcanzar en donde flagelos como pobreza, inseguridad o corrupción serian un muy visible común denominador en los gobiernos de la región. Sin embargo, cada nación tiene y vive su particular viacrucis en esta crisis latinoamericana.

Una mirada a los problemas que afrontan los países de la región

Como es lógico, sería imposible abordar la crisis latinoamericana en un solo artículo e incluso, en toda una edición de un periódico los grandes problemas actuales que afrontan las naciones latinoamericanas.

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Problemáticas en algunos casos asociadas a grandes factores comunes, y también, con propias particularidades que enfrentan los gobiernos en un año de procesos electorales como referéndums; consultas presidenciales o partidistas; segundas vueltas, y más elecciones generales para el 2026.

Los graves problemas en la profunda crisis latinoamericana no solo se encuadran en lo político o social, también existen los perfiles y conductas de los propios gobernantes que impactan en los destinos de sus países, y los siempre presentes factores externos.

Argentina: la ‘motosierra’ de Milei

Javier Milei, el primer economista y libertario que gobierna Argentina con una motosierra como su caballito de batalla, desde el inicio de su gestión, cumplió y cortó todo lo que anunció, ahora, el mandatario de 55 años, acaba de lograr una importante conquista en un momento en que parecía que su gobierno se ponía contra las cuerdas, y que el país le pasaría factura de sus acciones y, ¡Oh sorpresa!, su nuevo partido La Libertad Avanza (LLA) obtuvo más del 40 % de los votos en las legislativas de medio término, una destacada victoria a la mitad de su mandato.

Así consolida su posición en la Cámara de Diputados y lograr avances significativos en el Senado, donde ganó en seis de los ocho distritos electorales que renovaban sus representantes. El resultado marcó un punto de inflexión para el gobierno libertario que, tras dos años en el poder, con lo que busca ampliar su influencia legislativa para impulsar sus reformas estructurales en materia laboral, tributaria y desregulación económica.

No se puede negar que, en lo corrido de su gobierno, Javier Milei ha logrado controlar la inflación, pero los argentinos de a pie siguen teniendo dificultades y la crisis latinoamericana y los números de la macroeconomía no se sienten como un respiro para sus bolsillos.

Según quienes lo respaldan, Milei está logrando sus objetivos, pero los expertos aseguran que, aunque se hayan visto signos de recuperación y una cierta desinflación, persiste la pobreza y desigualdad entre los ciudadanos y ese sigue siendo el principal problema.

El outsider que llegó al poder sin partido, con un gran caudal del voto joven y pegada en las redes sociales redujo a la mitad los 18 ministerios que existían, despidió a miles de trabajadores, elimino subvenciones, devaluó la moneda, y entre otros recortes, tocó a sectores sensibles como a los jubilados y la educación, tal como acusan sus críticos.

Según las proyecciones de la OCDE y el FMI, el crecimiento económico en Argentina para el 2026 será del 4.3 por ciento y 4.5 por ciento respectivamente, el Gobierno pronostica un 5 por ciento con estabilidad monetaria y un equilibrio fiscal y se podría hablar del país que más crecerá en la región ayudando a superar la crisis latinoamericana de la región, pero el precio actual es muy alto para muchos de los ciudadanos que protestan contra el libertario acusándolo de generar más pobreza y desigualdad.

La estrepitosa derrota por más de 13 puntos de diferencia sufrida ante el peronismo en las elecciones bonaerenses fue un tremendo llamado de atención que el presidente ha reconocido como “clara derrota” prometiendo “corregir lo que haya que corregir”.

Javier Milei ha perdido popularidad y polariza, y aunque entidades internacionales y bancos proyectan un crecimiento de la economía argentina los próximos años, para los analistas eso no aplaca el drama que se vive ahora, por eso se le ha dado una fuerte clarinada de alerta, al tiempo que se ha fortalecido la imagen de Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires del partido peronista Fuerza Patria, como un fuerte líder de la oposición. En la más reciente encuesta de septiembre de laUniversidad Torcuato Di Tella, el presidente registró una caída del 8,2 %en el Índice de Confianza en el Gobierno

La crisis latinoamericana: Brasil con los aranceles más altos del mundo

Desde los primeros días de agosto, Brasil tiene que convivir con los aranceles más altos del mundo que le fueron aplicados por Estados Unidos. Donald Trump cumplió su promesa e impuso 50 % de aranceles a productos claves que Brasil exporta a la mayor economía del mundo. 

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Expresidente Jair Bolsonaro enfermo y condenado a 27 años de cárcel_

Para el gobierno estadounidense las acciones de Lula son “una amenaza inusual y extraordinaria para EE. UU.” y además quiso ‘’castigar’’ al país latinoamericano por la “caza de brujas” que, según Trump, se cometen contra el expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro

Además, marca un muy moderado o lento crecimiento económico para ser la economía más fuerte de Latinoamérica y un país con infinidad de recursos.  Previsión de crecimiento menor de la que se esperaba y desaceleración para el presente año en medio de inflación y una incertidumbre en el tema fiscal como uno de sus principales problemas son parte de las varias preocupaciones que hay en Brasil. Todo se suma a la enorme desigualdad que existe en una nación también políticamente polarizada por el tema Bolsonaro en un año preelectoral.

En mayo del 2026 se realizarán las elecciones presidenciales en Brasil. En las últimas semanas se ha registrado protestas ciudadanas de quienes no quieren ningún tipo de amnistía o privilegios para el condenado expresidente Jair Bolsonaro.

El exmandatario conservador fue condenado a 27 años por el intento de golpe de Estado negándose a reconocer el triunfo de Lula en 2022. El exmilitar con problemas de salud cumple prisión en su domicilio, pero se dice que, desde ahí, prepara a quien lo suceda en las próximas elecciones, pues entre sus propios familiares, seguidores y políticos del bolsonarismo hay muchos quienes podrían intentar nuevamente llegar al poder.

La pregunta es si podría haber Bolsonarismo sin Bolsonaro, mientras tanto, Lula da Silva gobierna en un país con desaceleración económica, conflictos políticos y con una devaluación del real importante.

La economía no presenta un significativo crecimiento económico y hay mucha desigualdad social y alta pobreza entre los ciudadanos promedio de la mayor economía de la región. A ello se suma el problema ambiental y la violencia e inseguridad que se viven en zonas urbanas como las temidas favelas.

Crisis latinoamericana: Bolivia y su peor momento

La crisis latinoamericana también afecta a Bolivia y la situación es insostenible para los bolivianos y por ello, el pueblo dijo ¡Basta ya! apostando por un cambio de rumbo. El país andino ha decidido un cambio de timón radical con esperanza porque, además, no les queda más opción.

crisis latinoamericana en Bolivia durante conferencia política de Rodrigo Paz el nuevo presidente
Acto público en Bolivia del nuevo presidente Rodrigo Paz en medio de un cambio político nacional.

Tras el descalabro y castigo que se le dio en las urnas al MAS (Movimiento al Socialismo), de Evo Morales y Luis Arce, la izquierda que gobernó por más de 20 años la nación altiplánica dejará el poder y el país será dirigido por uno de los dos candidatos de derecha elegidos para el balotaje.

Para la mayoría de los expertos lo que pasa en Bolivia es gran parte debido al agotamiento del modelo económico impuesto por el actual gobernarte Luis Arce y “fallas” en la gestión de gobierno que ya venían desde el periodo de Evo Morales.

Bolivia, el otrora milagro económico no lo es más. Una terrible inflación, escasez de alimentos hasta donde el pan se tiene que esconder y su venta es restringida y acaparada. El nuevo cambio y recuperación del país estará en manos de Rodrigo Paz, candidato de derecha que prometen un cambio de modelo que es la esperanza de millones de bolivianos.

Chile y su principal preocupación

Según encuestas de junio último, la delincuencia es el principal problema que preocupa a los chilenos. Las consultas realizadas por IPSOS, Pulso Ciudadano y CEP, dan cuenta de que más del 90 por ciento de los ciudadanos asegura estar preocupados o muy preocupados por el avance de la delincuencia.

En segundo lugar, es el tema de salud en donde cada 9 de 10 chilenos se preocupa por este sector, también está la inflación en tercer lugar y problemáticas como la migración y corrupción también se encuentran entre los temas que inquietan a los ciudadanos en el país sureño.

En cuanto a la gestión del presidente Gabriel Boric, hasta agosto del presente año un 30 por ciento apoya su gestión. Chile es otro de los países que se encuentra en año electoral ya que en las elecciones programadas para el próximo 16 de noviembre se decidirá al nuevo gobernante y parlamentarios para el periodo 2026 – 2030.

La inseguridad y corrupción que aquejan al Perú

No se necesitaría en realidad acudir a las encuestas para saber que en el Perú el flagelo de inseguridad ciudadana y la corrupción son dos de los principales problemas que atacan al país y que siguen derrocando presidentes o, presidentas.

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Movilizaciones ciudadanas en Lima durante una jornada de protesta.

Una permanente crisis política e institucional con constantes cuestionamientos y escándalos de altos funcionarios del Ejecutivo y el alicaído Congreso, además de una urgente reforma del Ministerio Público y del sistema judicial, han llevado a la ciudadana al enorme descontento de una gran mayoría que no se queda callada, sino que actúa.

Las protestas denominadas marchas de la Generación Z y las de otros grupos hicieron que el Congreso declarara en vacancia a la hoy expresidenta Dina Boluarte y asumiera como presidente interino José Jerí que ha priorizado la restauración del orden público y la contención de la inseguridad ciudadana, exacerbada por el clima de inestabilidad postransición.

Las acciones se han centrado en una respuesta firme y visible ante la creciente violencia reportada en las calles. Jerí ha hecho un llamado público a una “acción unificada contra la inseguridad y por la estabilidad nacional”, buscando generar un consenso mínimo entre las fuerzas políticas y la ciudadanía para apoyar las medidas de seguridad.

No obstante, la legitimidad de su gobierno sigue siendo un factor limitante y, además su reto es aplicar estas medidas de seguridad de manera efectiva, asegurando el respeto a los derechos humanos en medio de las protestas y el descontento social.

Perú empieza a prepararse para sus próximas elecciones generales de abril del 2026 y los analistas prevén una verdadera guerra política donde todo valdrá, en un proceso electoral con cerca de 40 candidatos presidenciales.

Ecuador: conflicto armado y falta de gobernabilidad, la constante

El panorama político ecuatoriano en 2025 ha estado dominado por la continuidad del estado de “conflicto armado interno” declarado previamente para combatir a las organizaciones criminales, una medida que ha moldeado profundamente la agenda del gobierno del presidente Daniel Noboa, quien ganó la segunda vuelta presidencial el 13 de abril de pasado, victoria que le asegura un mandato que, aunque basado en una plataforma de mano dura contra la inseguridad, se enfrenta a una profunda fragilidad institucional y a desafíos estructurales heredados.

La seguridad sigue siendo el eje central. Las fuerzas armadas han mantenido un rol protagónico, lo que ha generado preocupación internacional, como se refleja en informes que señalan posibles abusos por parte de estas fuerzas en su lucha contra el crimen organizado. A pesar de los esfuerzos declarados para desmantelar las redes delictivas, la violencia persiste, y la percepción de inseguridad sigue siendo alta entre la ciudadanía. Además, esta crisis ha exacerbado otros problemas, como la crisis energética que provocó apagones a nivel nacional, afectando la calidad de vida y el clima de inversión.

A nivel de gobernanza y transparencia, Ecuador ha sido calificado como “parcialmente Libre” (con un puntaje de 65/100 en el informe Freedom in the World 2025 de Freedom House). Este estatus refleja la celebración de elecciones regulares, pero también subraya las serias preocupaciones sobre la corrupción oficial y las tensiones dentro del propio aparato gubernamental, incluyendo las fricciones reportadas entre el presidente Noboa y la vicepresidenta Abad. La interferencia gubernamental en la prensa y los desafíos a la libertad de expresión también son puntos críticos que limitan la salud democrática del país.

Finalmente, más allá de la seguridad y la política inmediata, existen desafíos a mediano plazo que impactan la estabilidad. Por ejemplo, el análisis de las propuestas de política pública, como las de salud para el periodo 2025-2029, ha revelado deficiencias metodológicas significativas, incluyendo la ausencia de objetivos SMART y planes financieros claros para áreas críticas como la atención neonatal.

Esto sugiere que, si bien la atención inmediata está en la seguridad, la planificación estratégica para el desarrollo social y económico requiere una atención urgente para asegurar un futuro más estable y justo para el país. Las próximas elecciones en Ecuador, programadas para el domingo 16 de noviembre de 2025, no son elecciones presidenciales, sino un Referéndum Constitucional y Consulta Popular. Estas consultas son cruciales ya que abordan cambios estructurales.

La imagen internacional del presidente Petro que afecta a su país

En Colombia los problemas no son distintos, una rampante inseguridad, desigualad social y crisis gubernamental se suman a los ya conocidos problemas de las naciones de la región. La administración del presidente Petro enfrenta un periodo de alta complejidad, marcado por la inestabilidad interna y los desafíos en la implementación de su agenda de “cambio”.

A principios de 2025, el gobierno experimentó una ola de renuncias y un importante remezón ministerial que reflejó las tensiones y las dificultades para consolidar un gabinete cohesionado que ha hoy, no se ha dado y ejecutar las reformas prometidas, como las de salud y pensional.

La actitud del presidente Petro se ha caracterizado por una “huida hacia adelante” y un discurso de confrontación, especialmente ante los obstáculos legislativos. Un ejemplo claro de esto es su insistencia en proponer una Asamblea Constituyente, una medida vista por críticos como un intento de asegurar un legado político o de sortear el Congreso, lo que ha generado gran polarización en el país.

En cuanto a su coalición, el Pacto Histórico, se encuentra en un proceso de reorganización y prueba de fuego de cara a las elecciones del 2026. Las disputas internas, evidenciadas en las primarias por la selección de candidatos, deja ver la realidad del partido que hoy, de cara a las próximas elecciones presidenciales lidera Iván Cepeda.

La imagen internacional de Petro ha sufrido un deterioro notable recientemente. Uno de los golpes más significativos ha sido la acusación directa por parte de Donald Trump, quien lo ha tildado de “líder de narcotráfico”. Este tipo de señalamientos tensa las relaciones diplomáticas y afecta la percepción de Colombia como un socio estable y seguro en la región.

A nivel de política exterior, la administración Petro también ha lidiado con la suspensión de las conversaciones de paz con el grupo guerrillero ELN, lo que representa un revés importante para una de sus promesas centrales de campaña. La gestión de estos conflictos y la percepción de inestabilidad han puesto en duda la capacidad ejecutiva del gobierno ante actores internacionales.

El futuro del Pacto Histórico pende de su capacidad para resolver las divisiones internas y presentar un frente unido. Si bien Petro no podrá ser candidato, su legado y el éxito de sus reformas serán el principal argumento de campaña para su sucesor.

Las proyecciones indican que la oposición, fortalecida por los problemas de gobernabilidad y la polarización generada por las propuestas más radicales (como la Constituyente), buscará capitalizar el descontento. El éxito o fracaso de las reformas pendientes y la evolución de la seguridad serán determinantes para saber si la izquierda colombiana podrá retener la Presidencia. El ambiente político es de alta incertidumbre y competencia intensa.

Crisis latinoamericana: una tiranía tóxica que consume a los venezolanos

La historia política y de país de Venezuela merecería una entrega periodística independiente por los sucesos de tiranía, desdén gubernamental e inoperancia social, flagelos de décadas de dictadura y autoritarismo con una falsa democracia disfrazada de ‘igualdad’.

crisis latinoamericana reflejada en el clima político venezolano
Maria Corina Machado Y Nicolás Maduro en imágenes separadas durante intervenciones públicas.

Así, el futuro de Venezuela se perfila como un escenario de tensión continua. Por un lado, el gobierno de Maduro aferrado al poder, que controla las instituciones, las fuerzas armadas y reprime la disidencia. Por otro, una oposición revitalizada y legitimada internacionalmente bajo el liderazgo simbólico de María Corina Machado hoy, Premio Nobel de Paz, que no cede en su reclamo de una transición democrática.

Para la líder opositora Machado, ser reconocida con el Nobel es un hecho de enorme peso simbólico y político, que la ha reconfigurado en el tablero político. Este premio no solo es un reconocimiento a su lucha por la democracia, sino que le otorga una legitimidad internacional sin precedentes a ella y a la oposición venezolana.

A pesar de estar inhabilitada políticamente por 15 años y haber sido forzada a la clandestinidad, su figura se consolida como el principal referente de la resistencia democrática, además pone los reflectores del mundo sobre la situación de los derechos humanos y la falta de democracia en Venezuela.

Machado ha utilizado esta plataforma para seguir denunciando el «robo» de las elecciones de 2024, presentando pruebas ante organismos internacionales y manteniendo viva la narrativa de la victoria de Edmundo González Urrutia, a quien ella respaldó.

Este es el momento del país, uno con las estadísticas más altas del mundo en desplazamiento, casi 8 millones de personas que han huido se su terruño, buscando oportunidades de vida y libertad real. Todo esto, aumenta la presión diplomática y deja con muy mala imagen al gobierno y a su líder Nicolás Maduro en el escenario global.

Al mismo tiempo, la política de “asedio” de Estados Unidos se traduce principalmente en un régimen de sanciones económicas y diplomáticas contra el gobierno de Maduro y sus altos funcionarios. Estas medidas, si bien buscan presionar un cambio político y castigar la corrupción y las violaciones de derechos humanos, tienen consecuencias complejas: las sanciones limitan la capacidad del gobierno para realizar transacciones financieras internacionales y comercializar recursos clave como el petróleo, lo que asfixia económicamente al Estado.

Así mismo, los críticos argumentan que las sanciones agravan la crisis humanitaria que sufre la población. A su vez, el gobierno de Maduro las utiliza como un pilar de su propaganda, culpando al “imperialismo estadounidense” de todos los males del país y justificando con ello, el colapso de los servicios públicos y la economía.

Qué se viene en el panorama para el país. El Nobel probablemente intensificará las demandas de la comunidad internacional por elecciones libres y justas y la liberación de los presos políticos. La oposición, aunque fragmentada y perseguida, seguirá buscando espacios de movilización y denuncia, capitalizando el descontento social generalizado.

Mientras no haya una resolución política, es probable que la crisis económica y social persista, continuando con el éxodo de venezolanos y el deterioro de la calidad de vida. En resumen, Venezuela se encuentra en una encrucijada crítica, con fuerzas contrapuestas de gran magnitud.

Autor: César Pastor Gamarra/Corresponsal Express News UK

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