
El gobierno británico ha decidido poner fin a su estrategia de aumentar progresivamente el salario mínimo como medida para reducir la brecha salarial entre los trabajadores con salarios más bajos y los que perciben ingresos más altos. Esta medida, que sigue al incremento de casi el 10% este año, brinda cierto alivio a los empleadores del país.
A partir de abril, el salario mínimo en Gran Bretaña para los trabajadores mayores de 21 años ascenderá a 11,44 libras (equivalente a 14,45 dólares) por hora, alcanzando así dos tercios de los ingresos medios de los trabajadores en este grupo demográfico. Este monto se posiciona como uno de los más elevados entre las economías avanzadas.
El Departamento de Negocios y Comercio anunció el miércoles que esta acción está en línea con el compromiso político del Partido Conservador liderado por el primer ministro Rishi Sunak. Además, señaló que para 2025, el salario mínimo debería aumentar en consonancia con los ingresos medios.
De acuerdo con la Comisión de Salarios Bajos, el organismo encargado de asesorar al gobierno sobre los incrementos salariales mínimos, se estima que el aumento necesario para alcanzar un salario digno nacional en 2025 sería del 3,9%, elevando el salario mínimo a 11,89 libras por hora.
El salario mínimo fue introducido por primera vez en Gran Bretaña hace 25 años con el propósito de abordar la desigualdad salarial. Sin embargo, un informe reciente de la Fundación Resolución, un grupo de expertos, reveló que el salario de las personas con ingresos bajos es ahora aproximadamente 6.000 libras al año más alto de lo que habría sido si hubiera aumentado de acuerdo con el crecimiento salarial típico.
Los empleadores han expresado que los grandes incrementos salariales de los últimos años, en su mayoría reflejando el aumento de la inflación, los han presionado para elevar sus precios o reducir la contratación.
