La imputación de Federica Mogherini por presunto fraude y corrupción en la gestión de la Academia Diplomática de la Unión Europea sacude a Bruselas y reavivó el debate sobre la transparencia en el manejo de fondos comunitarios. El caso, que apunta a supuestas irregularidades en la adjudicación de contratos millonarios, amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos institucionales de los últimos años.
“La Fiscalía Europea acusa a Mogherini de fraude, corrupción, conflicto de intereses y violación del secreto profesional en la adjudicación de un contrato destinado a formar a futuros diplomáticos de la UE.”
32 millones de euros es el monto aproximado del contrato ahora bajo investigación.
Arrestos y registros tras la imputación de Federica Mogherini
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE) y actual rectora del College of Europe, la institución académica de élite que forma a diplomáticos de la UE, Federica Mogherini, ha sido formalmente imputada por la European Public Prosecutor’s Office (EPPO) en una investigación por presunto fraude, corrupción, conflicto de intereses y violación de secreto profesional.
El caso gira en torno a la adjudicación, en 2021-2022, de un contrato para el lanzamiento de la EU Diplomatic Academy, programa de formación para diplomáticos jóvenes financiado con fondos comunitarios, cuya concesión recayó en el College of Europe. La Fiscalía investiga si el proceso de licitación fue manipulado para beneficiar a dicha institución.
“Presunta corrupción en la puerta de la diplomacia europea”
El pasado 2 de diciembre, la policía belga detuvo a Mogherini, al ex alto funcionario del servicio exterior de la UE Stefano Sannino, y a un responsable del College of Europe, en el marco de una operación ordenada por la EPPO.

Se llevaron a cabo registros en las sedes del servicio diplomático comunitario (el European External Action Service, EEAS) en Bruselas, en los edificios del College of Europe en Brujas y en varias viviendas vinculadas con los investigados.
Según la EPPO, existen “fuertes sospechas” de que se compartió información confidencial del proceso de licitación con anticipación, lo que habría comprometido la competencia leal. Los cargos oficiales incluyen fraude en contratación pública, corrupción, conflicto de intereses y vulneración del secreto profesional.
Los detenidos fueron interrogados durante horas y posteriormente liberados, ya que las autoridades determinaron que no representan riesgo de fuga.
¿Qué se investiga exactamente?
El foco del escándalo es la EU Diplomatic Academy, un programa lanzado para formar diplomáticos de nueva generación bajo los parámetros de común formación europea. El EEAS adjudicó el contrato al College of Europe, centro que Mogherini dirige desde 2020.
La EPPO investiga si la licitación, oficialmente pública, fue vulnerada mediante información privilegiada disponible para el College antes de la apertura formal del concurso, lo que habría dado ventajas de facto a ese candidato. Si se confirma, habría irregularidades en la competencia y apropiación indebida de fondos comunitarios.
Las acusaciones se refieren a hechos ocurridos en 2021–2022, en un período en que el programa de formación diplomática estaba en su fase inicial.
Desde el College of Europe, Mogherini ha declarado que durante su interrogatorio “aclaró su postura” e insistió en que la institución “siempre ha aplicado y seguirá aplicando los más altos estándares de integridad y equidad”.
Por su parte, otros implicados como Sannino han presentado su dimisión o excedencia, mientras la institución asume una reordenación interna.
La noticia ha sacudido los círculos diplomáticos de Bruselas. Un alto cargo de la European Commission describió la imputación como “una sacudida para la credibilidad de la UE” y advirtió que la ciudadanía exige transparencia cuando se trata de fondos públicos.
Imputación de Federica Mogherini: un golpe simbólico a la diplomacia europea
Para muchos analistas, la imputación de una figura de alto perfil como Mogherini golpea con dureza la credibilidad institucional de la UE en un momento en que la transparencia, la integridad y la rendición de cuentas están bajo escrutinio público. La formación diplomática, esencia de la política exterior europea, queda hoy manchada por la sospecha de favoritismo y mal uso de fondos comunitarios.
Además, el caso abre un nuevo capítulo en el debate sobre cómo se gestionan los recursos europeos, especialmente los destinados a formación, instituciones y proyectos transfronterizos, y pone en tela de juicio la arquitectura interna de poder, decisiones y equilibrios dentro del servicio exterior de la Unión.
Los efectos podrían ir más allá: reclamaciones de reformas en los mecanismos de adjudicación, exigencia de mayor transparencia, revisiones de contratos previos, pérdida de confianza en las instituciones y presión política sobre quienes ocupan cargos de responsabilidad.
Camino judicial abierto… y consecuencias por ver
La investigación sigue abierta. El EPPO ha asegurado que no dará más detalles para no comprometer el proceso. Por el momento, los acusados mantienen su inocencia legalmente, como corresponde.
Pero el daño reputacional ya se ha materializado. La sombra del escándalo pone en cuestión la integridad de la diplomacia europea y abre un debate esencial sobre la gobernanza del presupuesto comunitario. Si la justicia belga determina responsabilidad, las consecuencias institucionales, y políticas, podrían ser de largo alcance.
Redacción: Express News UK







