
Los residentes de St James, un exclusivo vecindario en el centro de Londres, conocido como un «paraíso» de millonarios, están viviendo una pesadilla debido a jóvenes conductores que participan en carreras de coches peligrosas. Según los vecinos, estos conductores «imprudentes» se congregan todos los domingos alrededor de la medianoche en Waterloo Place, a menos de una milla del Palacio de Buckingham, para competir en emocionantes pero ilegales encuentros de coches.
Los lugareños aseguran que las carreras están arruinando la tranquilidad del vecindario. Las vibraciones causadas por los coches de alta velocidad son tan intensas que las camas en las casas cercanas tiemblan, y el estruendo de los motores deja a los residentes en constante tensión. Muchos afirman que tienen miedo de salir de casa por la inseguridad que genera la situación.
A pesar de las denuncias y quejas de los residentes, el problema persiste, poniendo en riesgo tanto la seguridad de los participantes como de los transeúntes. Los encuentros de coches se han convertido en una rutina cada vez más peligrosa y difícil de controlar, afectando gravemente la calidad de vida en la zona.
Las autoridades locales están siendo presionadas para tomar medidas más contundentes, ya que los residentes temen que los incidentes puedan escalar. Algunos propietarios de viviendas de lujo han comenzado a considerar mudarse debido al impacto negativo que las carreras están teniendo sobre el vecindario.
