
La Iglesia de Inglaterra se encuentra en medio de una disputa sobre falsas conversiones al cristianismo por parte de solicitantes de asilo.
Aunque la institución ha lanzado una revisión de sus criterios para el bautismo, la falta de claridad persiste sobre cómo abordar estas preocupaciones.
Esta controversia resalta la complejidad de determinar genuinidad en cuestiones de fe y asilo, especialmente después de casos mediáticos que han puesto de relieve esta problemática.
El debate continúa en medio de llamados para una mayor transparencia y criterios más estrictos.
