
Como nos pasa a veces con muchas cosas, el encanto de lo antiguo tiene una magia difícil de describir. Al parecer, el embrujo de los libros no cede ante la tecnología de los dispositivos electrónicos de lectura, por el contrario, hoy se potencializa la pasión por el olor y la textura del papel.
En agosto pasado, en la playa, con el aroma a salitre y los rasguños cariñosos de la arena, varios lectores se tostaban bajo el sol con un libro en la mano. Al pasar las páginas de los libros, su sonido y movimiento parecen emular las olas. En el lugar donde los sentidos se agudizan, resulta natural sentir el tacto de un libro físico, percibir su olor y verlo: los libros intentan asaltarnos y secuestrar nuestro interés, usando diferentes vías a la vez.
Me llamó la atención que no viera a nadie leyendo un lector electrónico, los cuales (especialmente el Kindle), durante varios años, parecían que se iban a comer el mundo (y el papel). Muchos los leían mientras viajaban en el transporte público. Sin embargo, últimamente, su venta se ha estancado.
Quizá porque la mayoría que lo quería tener, ya lo tiene, y no hay saltos revolucionarios de calidad en los nuevos modelos como para comprarse otro (con la excepción de los pocos nuevos modelos con color).
La música del pasar de las páginas, las curvas sinuosas del libro al acariciar sus contornos, el olor a papel, que es como un perfume afrodisíaco. Sin su olor es como ver el mar y no oler el salitre. Es una lectura más holística.
El libro de papel, sensación que trasciende
Leer un libro físico es como escalar la cima de una montaña, por el contrario, en las pantallas digitales hay una infinita planicie, un saco sin fondo donde cientos de libros duermen en el olvido. Ver los libros en una estantería es recordarte constantemente, que tú has estado ahí, has vivido esa aventura y saliste mejor. Cerrar un libro al terminarlo tiene cierta solemnidad, es como echar el telón de una obra donde hemos participado.
La cantidad es el signo de los tiempos. Tener toda una biblioteca en un pequeño artilugio es práctico, qué duda cabe… Sin embargo, el énfasis está siempre en el aparato, no en el contenido. También, digitalmente es más rápido cambiar de libro, siguiendo la tendencia actual, como cambiar de canción en Spotify o el constante cliquear de películas sugeridas en plataformas.
Por otro lado, hay evidencia científica de que leer en papel permanece más en la memoria y mejora la comprensión, especialmente de textos complejos y largos.
Somos entidades físicas y también espirituales. A priori, leer un texto sin soporte físico (ereaders, teléfono móvil, ordenador) parece más acorde con la parte intangible de nosotros. Sin embargo, paradójicamente, ocurre lo contrario: la fisicidad del libro nos ayuda a conectar con lo trascendente y permanente, mientras que en el formato digital los textos parecen no tener alma. Incluso, un libro de religión o espiritualidad, o un libro regalado de un ser querido con dedicatoria, pueden ser en sí mismo, una suerte de amuleto.
Una herramienta de la memoria
También el libro físico es para nuestro cerebro como un paisaje en donde tenemos que orientarnos. Saber que tal o cual párrafo estaba en el principio de una página, a la derecha, en la mitad del libro, es como una marca hecha en un árbol de un paisaje que estamos recorriendo, un asidero para la orientación, que también nos permite ver una parte en su contexto. Obviamente, la lectura en formato digital llegó para quedarse, pero es sintomático el resurgir de los formatos físicos, como el exitoso resurgir del disco de vinilo en música. Las dos formas coexisten y seguramente, seguirán así durante mucho tiempo. Un e Reader o una pantalla de móvil o tablet son prácticos, pero es como quitarle toda la sal a tu comida favorita.
Tendido junto al mar, el libro en papel me inunda los sentidos. Abrirlo, con sus dos partes extendidas es como un abrazo con la cultura. Quizá, similar a la calidez del sonido que los aficionados a la música en vinilo defienden.
Alejandro Mulero, ciudadano español residente en Londres. Licenciado en filología Inglesa por la Universidad de Almería, profesor de inglés y español, y corresponsal de prensa, se ha especializados en temas de cultura, en especial cine, música e historia, experiencia que comparte a través de las páginas de Express News UK. Contacto: jandrorm@yahoo.com



