Ubicado a orillas del Sena, en una antigua estación de tren de estilo Beaux Arts, el Museo de Orsay en París es una parada obligatoria para cualquier amante del arte que visite París.
Este icónico museo alberga la colección más rica del mundo de pinturas impresionistas y postimpresionistas, con obras maestras de artistas como Vincent Van Gogh, Claude Monet, Edgar Degas y Paul Cézanne. Caminar por sus galerías es sumergirse en un mundo de color, luz y emoción, donde la pincelada vibrante y la visión innovadora de estos genios revolucionaron la historia del arte.
Más allá de su impresionante colección, el Museo de Orsay en París ofrece una experiencia única gracias a su arquitectura singular. La antigua estación de tren, convertida en museo, conserva su encanto original, con sus imponentes techos de cristal, sus amplios espacios y sus detalles ornamentales. El edificio en sí mismo, es una obra de arte, que dialoga a la perfección con las obras que guarda.
Originalmente, el sitio tuvo en su interior al Palais d’Orsay, un grandioso edificio administrativo gubernamental encargado para su adecuación por Napoleón en 1810. Sin embargo, la construcción se retrasó y no se completó hasta alrededor de 1840. El palacio sirvió como oficinas para el Consejo de Estado francés, pero lamentablemente se incendió en 1871 durante la Comuna de París.
La historia del Museo de Orsay: de estación de tren a templo del arte
Durante casi tres décadas, el sitio permaneció abandonado hasta que la Exposición Universal de París de 1900 impulsó su remodelación. Entre 1898 y 1900 se construyó una nueva estación de tren, la Gare d’Orsay, de estilo Beaux-Arts, para dar cabida a la afluencia de visitantes que llegaban en tren.
La estación estaba estratégicamente situada cerca del centro de la ciudad y del recinto de la exposición. Para evitar el humo y el vapor, sólo se utilizaron locomotoras eléctricas para transportar los trenes a través de túneles que conducían a la estación.
La Gare d’Orsay funcionó como estación de ferrocarril durante varias décadas antes de quedar obsoleta debido a los cambios en el tamaño de los trenes y la infraestructura. El edificio cayó entonces en desuso y se enfrentó a una posible demolición. Reconociendo su importancia arquitectónica e histórica, el edificio fue catalogado como monumento histórico en 1978 y transformado en el Museo de Orsay de París. El museo fue inaugurado en 1986 bajo el mandato del presidente François Mitterrand, mostrando principalmente arte francés, especialmente del siglo XIX.
El quinto piso del Museo de Orsay en París cautiva por su paraíso impresionista, donde se exhiben obras maestras de artistas como Renoir, Monet y Degas. Su encanto también reside en las extraordinarias vistas de París que ofrece el edificio, así como la iconicidad del famoso reloj del museo. Es el lugar perfecto para sumergirse en el mundo del impresionismo y el postimpresionismo, y para apreciar la belleza de la arquitectura original de la antigua estación de tren.
Por qué el quinto piso del museo es la joya del impresionismo
Una colección de arte inigualable: Es la ‘joya de la corona’ del museo, con obras incomparables de las épocas impresionistas y postimpresionistas, sumado a la increíble vista panorámico de París, ya que, desde este nivel, se pueden disfrutar de una experiencia visual única en medio de la visita.

Por otra parte, el icónico y famoso reloj del museo, es un hito arquitectónico de la antigua estación y se encuentra también en el 5º piso, ofreciendo un punto de referencia y una vista espectacular del interior.
La atmósfera de la antigua estación, es decir, el edificio en sí conserva su estructura de vidrio y hierro, creando un espacio amplio y luminoso que realza las obras de artistas como Pierre-Auguste Renoir, con obras como el Baile en el Moulin de la Galette; Claude Monet, con Amapolas; Edgar Degas y La Bailarina de catorce años o Vincent van Gogh, con obras como El dormitorio en Arlés.
Para aprovechar al máximo tu visita, te recomendamos planificar con anticipación y reservar tus entradas online, ya que el museo suele estar muy concurrido, especialmente en temporada alta. También otro monumento que deberías visitar si estás en París es el Palacio de Versalles. Dedica al menos medio día para recorrer las principales galerías y no te pierdas las obras más emblemáticas, como Noche estrellada sobre el Ródano, de Van Gogh, Los jugadores de cartas, de Cézanne y Olympia, de Manet.
Si quieres conocer más detalles sobre las colecciones, horarios y tarifas, puedes visitar la página web oficial del museo: Musée d’Orsay: https://www.musee-orsay.fr/es.







