Los peligros de las agencias en línea se han convertido en una preocupación creciente entre los consumidores. Aunque las plataformas digitales prometen comodidad y mejores precios, cada vez más viajeros descubren los riesgos de confiar sus reservas a intermediarios poco transparentes.
Precaución a la hora de comprar en internet
“Los intermediarios comerciales son tiburones y hay que estar siempre preparado para lo peor”, sostiene el empresario estadounidense Ryan Serhant quien sabe perfectamente de lo qué habla; es el director ejecutivo de su propia ‘megaempresa inmobiliaria’. Aunque quizá se refería más bien a los enlaces de inversión en las bolsas de valores globales, sus opiniones resuenan con cualquiera que se sienta engañado por el proveedor externo que utilizó para viajes, alquiler de coches, entretenimiento u hostelería.
Acerca de los peligros de las agencias en línea, en dos ejemplos recientes, una colaboradora de reddit.com se mostró indignada porque la habitación con “vista al mar” reservada a través de hotels.com tenía en lugar, ventanas esmeriladas que daban a una calle ruidosa.

Igualmente, en abril, la editora adjunta de viajes del Daily Mail, Hayley Minn, destacó el caso de dos chicas cuyo pintoresco alojamiento vacacional en Portugal, que habían ordenado con loveholidays, estaba en realidad, situado frente a dos edificios urbanos, por lo que tuvieron que asomarse precariamente al balcón para poder vislumbrar el mar.
Experiencias como estas han generado inevitablemente dudas sobre si se puede confiar realmente en las agencias de viajes en linea (OTAs), incluso las más conocidas como Booking.com y Expedia, para conseguir las mejores ofertas.
De hecho, un análisis publicado en febrero por bookbetterdirect.com que comparaba los precios de 300 hoteles en 15 países concluyó que, el 59 % de las veces, las reservas directas eran más económicas y en el caso de Europa el porcentaje era aún mayor (65 %).
“Deja de perder el tiempo buscando en internet,” proclamo, “Evita alejarte del proveedor principal”. También notó que muchos hoteles ahora están “luchando contra las comisiones de las OTA (15 %-30 % por reserva) que significativamente reducen sus ganancias”.
Los peligros de las agencias en línea: un cambio en las prácticas de mercado
En su análisis de Quién está ganando la batalla, el sitio web de Aiosell subraya que los hoteles están cada vez más preocupados por perder el control total sobre la información disponible sobre ellos, que han tenido que cobrar más de lo deseado, debido al importe que deben pagar a las OTA, y que este sistema impide el desarrollo de buenas relaciones con los clientes.
Asimismo, la ventaja para los huéspedes de esquivar a estos ‘agentes’ es que pueden acceder a descuentos exclusivos, programas de fidelización y un servicio al cliente más personalizado. Además, revisar las fechas de viaje o cancelarlas por completo es mucho más fácil con una aerolínea, un arrendador de coches o con el hotel directamente que con un tercero que, probablemente, también exigirá una tarifa adicional.
Según la guía de destinos vacacionales Montana Quartz, se prevé que el mercado en línea de negocios de viajes, que incluye servicios como comparaciones de precios, reservas de restaurantes y cruceros, alcanzará los $899,7 millones en 2033.
Una busqueda en Google para un hotel en la ciudad costera inglesa de Brighton o en París arrojará resultados casi idénticos: Booking será invariable en la parte superior de la página, Expedia, Airbnb, Trivago y Tripadvisor más abajo.
Los peligros de las agencias en línea: gigantes del turismo digital bajo la lupa
Datos aplicables de la plataforma Electroiq IQ confirman que Booking.es, sin duda, el sitio web de turismo más visitado del mundo, con más de mil millones de noches de hotel solicitadas en 2024 a través de él, 80 millones de días de alquiler de coches facilitados y 50 millones de billetes de avión vendidos, se ha convertido, según Electroiq IQ, en la “fuerza más poderosa” de este ámbito mercantil, adquiriendo la propiedad de marcas como Priceline, Agoda, Kayak y OpenTable, y obteniendo encima un triple del tráfico mensual promedio de sus competidores más cercanos, Tripadvisor y Airbnb.

Sin embargo, como informó Nico Mensink, corresponsal del boletín digital holandés Hotel VAK, el 10 de septiembre, en los últimos años las tácticas de Booking.com han estado bajo la lupa de los reguladores europeos.
Especialmente preocupante ha sido el “contrato de estrangulamiento”, mediante el cual, los hoteles se comprometieron a proporcionar los precios más bajos garantizados en línea a través de Booking, y a no venderlos por menos en sus propios sitios web, privándose así de la libertad de establecer una gama de tarifas.
Aunque esta práctica fue prohibida a partir de 2024 por la Ley de Mercados Digitales (DNA) de Bruselas, ya que según Mensink, Booking ha consolidado una posición dominante al ser uno de los principales anunciantes de Google, para muchos hoteles más pequeños, no existe una alternativa a pesar de las “comisiones excesivas” que están obligados a pagar a la companía.
Más allá del turismo: cuidado al comprar entradas
El sector turístico, por supuesto, no es la única actividad comercial a la que se le debe considerar con gran cuidado al elegir la intervencion de un tercero.
La experta en consumo de Asesoramiento Ciudadano, Jane Parsons, recomienda comprar entradas para un concierto, un festival como Glastonbury o un partido de fútbol de la Premier League recomienda comprar únicamente al vendedor oficial del evento o desde el correspondiente lugar.
Las fuentes fiables serán los miembros de la Sociedad de Agentes y Minoristas de Entradas (STAR: p.ej el Royal Albert Hall, el Estadio de Wembley, Ticketmaster) o la Asociación de Agentes de Entradas Secundarios (ASTA: p.ej Viagogo, Stubhub, Seatwave). En opinión de Parsons, si la transacción parece dudosa y poco realista, mejor ignorarla.
Autor: Collin Gordon
Redacción: Express News UK


