Portbou en la provincia de Girona es un destino que une mar, historia y memoria. Desde su estación ferroviaria de estilo Eiffel hasta el memorial de Walter Benjamin, cada rincón guarda el eco del arte, el exilio y la belleza mediterránea.
Situado al pie de la frontera con Francia, Portbou permite adentrarse en recorridos de gran valor patrimonial y playas de gran calidad. Este pintoresco pueblecito a orillas de la Costa Brava española, en la provincia de Girona, fue el corazón de varios episodios históricos en décadas pasadas que hoy día, marcan su importancia.
Al término de la Guerra Civil, cerca de 300 mil personas partieron desde Portbou hacia el exilio, entre ellos, el poeta español Antonio Machado, huyendo del nazismo. Lo que convirtió este paso de frontera en un lugar de excepción de la lucha antifascista en la Europa contemporánea.
Su singular ubicación la convirtió a partir de finales del siglo XIX, en uno de los principales accesos de España y en un importante nudo de comunicaciones. Un ejemplo de ello, es la estación de ferrocarril construida en 1929, que sigue el diseño de los modelos de Eiffel, en un enjambre de hierro negro coronado por un puntual reloj que avisa al viajero de las horas de salida y llegada de los trenes.
Sin duda alguna, la mejor manera de conocer este pequeño pueblo pesquero es recorriendo sus empinadas calles hasta llegar a su imponente iglesia de Santa María que se puede divisar desde la playa. De estilo neogótico, fue diseñada por el arquitecto barcelonés Joan Martorell, bajo órdenes del promotor del ferrocarril en Cataluña, Claudi Plànas, quien la hizo construir para sus trabajadores.

Es un edificio de una sola nave y un campanario octogonal. Dentro, destacan una virgen de escultor Frederic Màres, oriundo de Portbou, y los relieves del sol y la luna en su fachada.
Es de visita obligatoria la escultura ‘Pasajes’ (inaugurada en 1984) del artista israelí Dani Karavan, ubicada en lo alto de la montaña. Un memorial al filósofo y exiliado europeo Walter Benjamin, que se suicidó en Portbou, el 26 de septiembre de 1940, al saber que iba a ser repatriado, mientras huía del nazismo hacia los Estados Unidos.
La estructura de acero que involucra el paisaje rocoso como parte de la obra, no es más que un túnel escalonado que se sumerge en el mar y termina en una ventana acristalada que permite al observador contemplar las olas y los profundos remolinos marinos.

Un muro de piedras, un olivo y una plataforma para meditar son los elementos que complementan esta obra de elevado interés cultural ya que su carga histórica, política y social permite reflexionar sobre el problema migratorio de épocas pasadas que se repite hoy.
El cementerio de Portbou en la provincia de Girona, es uno de los más bellos de la Costa Brava, se haya en la punta de una montaña orientada hacia el mar. Lo interesante es que alberga lápidas con símbolos masones que rememoran los ideales de progreso de finales del siglo XIX. En su interior está la tumba simbólica del pensador Walter Benjamin.
Y, para finalizar un día inolvidable, hay que bañarse en sus ordenadas playas y calas de aguas azul profundo y calidad inmejorable en una ruta de senderismo donde puedes disfrutar de lomas, praderas y bosques frondosos por los caminos de ronda que conducen a los municipios vecinos.







