
El Reino Unido contempla modificar su sistema de prestaciones por discapacidad en un intento por controlar el gasto social y fomentar la participación laboral.
El primer ministro Rishi Sunak busca hacer cambios antes de las próximas elecciones nacionales, con el objetivo de atraer a los votantes conservadores.
Mel Stride, ministro de Trabajo y Pensiones, anunció una consulta de 12 semanas sobre los pagos de independencia personal (PIP), un beneficio otorgado a 3,3 millones de personas con problemas de salud y discapacidades.
Las proyecciones sugieren un aumento del 63% en los pagos del PIP en los próximos cinco años, generando preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal.
Sunak enfatiza la necesidad de medidas responsables en el gasto social en el contexto de las finanzas públicas.
