Desde una fórmula que reemplaza el agua por aceite para hidratar, regenerar y proteger todo tipo de pieles hasta perfumes protagonizados por diosas mitológicas según las fases de la luna, son los nuevos productos que marcan la diferencia en un mercado que demanda cada día más productos, sin adornos, pero, funcionales.
A veces no nos damos cuenta que nuestra piel está continuamente en contacto con el exterior. El frío mezclado con los aires acondicionados, los cambios bruscos de temperatura y la humedad inciden aceleradamente en su deterioro, afectando la elasticidad y luminosidad. Por tales motivos, es necesario protegerla, mantenerla y repararla para que conserve su firmeza y vitalidad.
“La hidratación de la piel es al invierno, lo que el protector solar es al verano”, destaca la doctora Ana Molina, dermatóloga e investigadora de la Universidad Autónoma de Madrid, haciendo referencia sobre el “minimalismo cosmético”, un concepto muy de moda hoy día. “Antes, los dermatólogos éramos conocidos por las cremitas. Ahora somos los que menos productos recomendamos. Lo ideal es usar un producto básico con pocos ingredientes pero que funcionen eficazmente”, asegura quien también es miembro de la Academia Española de Dermatología.
Para abundar científicamente en la materia, salta en la sala de baño ―tanto de chicas como de chicos para recrear un poco el ambiente― un producto sedoso con una fórmula única basada en aceites que presume de su doble eficacia en la hidratación de la piel corporal. Se trata de Bio-Oil Loción Corporal, cuyos ingredientes incorporan en su técnica una alta concentración rica en aceites naturales en combinación con otros componentes activos para lograr el cuidado de la piel día a día.
Esta loción corporal que no pocas personas conocen, surgió de la necesidad real de una mayor hidratación con más sensorialidad, clave para combatir los bruscos cambios de estación, ya que optimiza el equilibrio del metabolismo cutáneo evitando así sus carencias.

La naturaleza brindando solución a cada necesidad
“Si lo que quieres es hidratar necesitas cremas muy espesas”, comenta la doctora Molina, al tiempo que subraya que cuando hablamos de hidratación “hay que tener presente que todas las cremas deben incluir aceites emolientes”. Bio Oil Loción Corporal apuesta por el aceite de karité, el cual forma una barrera en la superficie de la piel para mantener su grado de hidratación e igualmente, cuenta con aceite de semilla de jojoba que promueve una mayor regeneración.
También, contiene agentes reparadores como el extracto de caléndula que tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes; ácido hialurónico que aumenta los niveles de hidratación de la piel y conlleva un efecto rellenador cutáneo; ácido láctico con su poder exfoliante y urea que ejerce un efecto alisador y suavizante en la piel aportando luminosidad e hidratación. “Es un producto muy completo desde el punto de vista de ingredientes que cualquier dermatólogo recomendaría”, destaca la catedrática Ana Molina.
En otras palabras, contiene un 60 % de aceites e ingredientes activos y solo un 40 % de agua, mientras que la mayoría de los hidratantes con base acuosa contienen un 20 % de aceites sobre un 80 % de agua. Esta combinación dobla la eficacia de la hidratación frente a la mayoría de lociones corporales que conocemos con una fórmula más intensa.

Beneficios sensoriales
Sí que es cierto que el aceite tiene la gran capacidad de mejorar el estado de la piel; sin embargo, según Molina, aún no se sabe con exactitud ni cómo ni por qué, ya que los beneficios del aceite se conocen principalmente por tradición popular.
Otra ventaja de Bio Oil es la poca cantidad que hay que aplicar porque al ser un aceite se extiende muy bien. “Hay que lograr que la gente use menos cantidad de productos. Es la mejor manera de ser sostenibles. Es aconsejable hidratar una piel dos veces al día usando una crema lo más espesa posible con sensorialidad agradable, poca cantidad y de forma muy minimalista. Debemos tener cuidado con los famosos body milk que son puro cuento”, advierte la dermatóloga.
Cabe resaltar, que Bio‑Oil se centra exclusivamente en la investigación. La venta y la distribución de sus productos se llevan a cabo a través de empresas autorizadas que son líderes en el cuidado de la piel en todo el mundo, pero, siempre es bueno obtener más información a través de un profesional.

Perfumes de y para las diosas
Cuando compramos un perfume, pensamos en cómo oleremos para los demás, qué queremos comunicar y, especialmente, en qué aporta dicho perfume para poder conectar con las cosas del día a día.
De hecho, sabemos que los perfumes en sí fueron elaborados para disfrazar los malos olores y disimular aspectos de nosotros mismos. En este caso, hace cuatro décadas, Idili Lizcano, fundador de la firma cosmética Alqvimia, creó cuatro fragancias para la mujer de acuerdo a los giros que dan los sentidos. Él pensó en qué pasaría si creáramos perfumes que inviten a mejorar la belleza equilibrando las emociones estratégicamente, y que, a su vez, estuviesen representadas por Diosas para enganchar la atención.
Supuestamente, las diosas simbolizan aquello que admiramos en los seres humanos. Algunos expertos coinciden en que las diosas son los símbolos de los arquetipos, pero, independientemente de cualquier mitología, lo cierto es que quizás transmiten aquellos adjetivos que visualmente encontramos en nuestro interior.
Para la elaboración de estos perfumes se escogieron cuatro prototipos que tienen una representación en los cuatro ciclos lunares. Pero ¿por qué se ha hecho esto? Simplemente porque el sistema hormonal femenino que es el que caracteriza a una mujer anatómicamente, está totalmente influenciado por las fases de la luna.
Así, las cuatro diosas representan la energía que trabaja y se extiende en dichos ciclos como, por ejemplo, el Esprit de Parfum Hékate, que simboliza la Luna Nueva, una fase enérgica posterior al periodo y que se caracteriza por ese “lo quiero hacer todo” y está dirigida a las mujeres intuitivas y sabias. Posee una salida cítrica con notas de limón, naranja y bergamota con un corazón floral de nardos y vainilla. La mujer fuerte y alegre la representa Esprit de Parfum Athena, que es la acción de lo femenino idealizada por la Luna Creciente y proyectada por las características de su particular olor a rosas, geranios y vetiver.
Con Esprit de Parfum Aphrodite, la mujer entra en una fase más seductora de Luna Llena, activa pero coqueta. Es una chica creativa que no quiere ser ignorada y que se sumerge en el campo del placer sexual por medio del aroma del jazmín y el sándalo; finalmente, con Esprit de Parfum Hera ―la diosa del hogar asociada al amor de madre― la mujer pasa a ser un tanto más generosa y compasiva, como la fase Menguante de la luna proyectada antes del periodo, cuando el cuerpo está blando, hay menos concentración intelectual y más necesidad de silencio. Todas estas fragancias llevan una serie de notas olfativas naturales que ayudan a regular las emociones.
En conclusión, los nuevos Esprits de Parfum se suman a la colección de cosmética emocional, con notas florales de absoluta pureza que actúan con la intensidad de la aromaterapia, armonizando la sinergia de las energías con una experiencia sensorial de bienestar.





