La segunda vuelta presidencial en Chile inició oficialmente este miércoles, dando comienzo a una campaña crucial de cara al balotaje del 14 de diciembre. La contienda enfrenta a la candidata comunista Jeannette Jara, representante del actual Gobierno de izquierdas, y al ultraderechista José Antonio Kast, quien según todas las encuestas llega con una ventaja amplia rumbo a la definición electoral.
La inseguridad se ha consolidado como la mayor preocupación del país, con más del 90 % de los chilenos manifestando temor frente al avance del crimen, según mediciones de CEP, IPSOS y Pulso Ciudadano. Este clima, junto con el debate sobre migración, se ha convertido en el eje central de la campaña.
Segunda vuelta presidencial en Chile: Kast lidera ampliamente las encuestas
De acuerdo con el promedio de sondeos elaborado por DatosRTVE, José Antonio Kast —abogado, exdiputado, líder del Partido Republicano y figura predominante de la derecha dura— obtendría el 51,1 % de los votos en la segunda vuelta.
Por su parte, Jeannette Jara —abogada, administradora pública, exministra del Trabajo y Previsión Social hasta abril y candidata de la coalición Unidad por Chile— alcanzaría el 34,9 %, una diferencia significativa que refleja el momento político del país.
En Chile la segunda vuelta presidencial evidencia una tendencia clara: el electorado se mueve hacia propuestas más estrictas en seguridad y control migratorio, temas que Kast ha colocado en el centro de su discurso.
La inseguridad condiciona la agenda pública
La delincuencia, el crimen organizado y el ingreso irregular de extranjeros han transformado profundamente la vida cotidiana. Barrios antes tranquilos registran un aumento sostenido de robos violentos, homicidios y extorsiones.
Esta realidad ha convertido la inseguridad en el principal criterio de decisión para buena parte del electorado. Ambos candidatos han centrado sus propuestas en reforzar fronteras, aumentar la presencia policial, endurecer penas y reorganizar la institucionalidad encargada de la prevención del delito.
En Chile la segunda vuelta presidencial es, en gran medida, un plebiscito sobre el rumbo de la seguridad pública.
Polarización y desconfianza institucional
Chile llega a esta definición electoral con un clima político polarizado y un nivel de confianza institucional deteriorado. El gobierno mantiene una aprobación cercana al 30 %, lo que condiciona el respaldo oficialista a Jara.
Al mismo tiempo, la población expresa descontento por el costo de vida, la inflación sostenida y el deterioro del sistema de salud, elementos que, aunque no tan urgentes como la seguridad, también influyen en el voto.
La segunda vuelta del 14 de diciembre será decisiva para determinar si el país opta por un giro hacia la derecha dura liderado por Kast o si mantiene una línea más cercana al progresismo con la candidatura de Jara.
Redacción: Express News UK







