
El polémico y emblemático expresidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez estuvo de paso por Londres para liderar un conversatorio en el London Business School, organizado por el Wheeler Institute for Business and Development, en el que abordó varios temas de su periodo de gobierno y de los hechos relevantes de aquellos años.
“Colombia necesitaba confianza, y para lograrla trabajamos en tres frentes: seguridad, inversión y cohesión social”. Así resumió Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia (2002–2010), su política de gobierno durante un conversatorio realizado en London Business School, organizado por el Wheeler Institute for Business and Development.
En una sala colmada de estudiantes, académicos y miembros de la comunidad colombiana en el Reino Unido, Uribe Vélez defendió con firmeza su concepto de ‘Seguridad Democrática’. Aseguró que bajo su mandato el país pasó de un “círculo vicioso de violencia y pobreza” a uno “virtuoso, donde la seguridad permitió atraer inversión y reducir la pobreza”.
Durante su presentación, el exmandatario proyectó gráficas que mostraban la caída de los índices de secuestros y homicidios. “Cuando llegamos al poder, cerca de 200 sindicalistas y maestros sindicalizados fueron asesinados en un año; al final de mi mandato esa cifra se redujo a 14”, afirmó. “Queríamos llegar a cero, no lo logramos, pero la tendencia fue clara”.
El evento, moderado por la periodista chilena Consuelo Saavedra, permitió revisar también uno de los episodios más recordados de su gobierno: el rescate de la excandidata presidencial Ingrid Betancourt en 2008. “Fue una operación emblemática. Nuestro objetivo era eliminar el secuestro en Colombia. Para ello era necesario actuar con determinación”, dijo Uribe.
La polémica
Pero no faltaron los temas polémicos. Cuestionado sobre las críticas a su gobierno por presuntos vínculos con grupos paramilitares, Uribe fue enfático: “mi administración fue la que desmovilizó a más de 35000 paramilitares y 19000 guerrilleros. Nunca he cometido crímenes. He cometido errores, pero no delitos”.
El expresidente también se refirió al acuerdo de paz firmado en 2016 entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, al que se opuso de forma abierta. “Ese acuerdo otorgó impunidad. Se permitió que delitos ligados al narcotráfico fueran considerados políticos. Eso debilitó la autoridad y desmotivó la legalidad”, afirmó el expresidente.
Sobre la situación actual del país, Uribe se mostró preocupado: “el 70 % de los municipios están hoy bajo presencia de grupos armados ilegales. La inversión ha caído al 16 % del PIB. Y sin inversión, no hay recursos para los programas sociales”.
También hizo un llamado a fortalecer la relación con Estados Unidos: “el Plan Colombia fue clave para nuestros avances. Necesitamos volver a construir alianzas estratégicas basadas en resultados concretos”, afirmó. Aunque reconoció que la relación con gobiernos como el de Donald Trump fue compleja, destacó su “enfoque práctico”.
La seguridad: seguro para el progreso
En su visión, el liderazgo, ya sea en política o en los negocios, requiere “determinación, constancia y la capacidad de asumir errores”. Y concluyó con una advertencia: “Sin seguridad, todos los planes económicos y sociales están condenados a fracasar”.
Al cierre del encuentro, el público tuvo la oportunidad de formular preguntas directamente al exmandatario, generando un intercambio abierto sobre los retos actuales de Colombia, el papel del sector privado y la búsqueda de alternativas frente al modelo del gobierno actual.
Pese a la polarización que genera su figura, Uribe mantiene una presencia activa en el debate político colombiano, y entre sus seguidores en el exterior, como uno de los líderes más influyentes del país.




