Los tatuajes en el mundo dejaron de ser un símbolo marginal para convertirse en una de las industrias creativas y culturales más rentables del planeta. Su expansión, impulsada por la moda, las redes sociales y la búsqueda de identidad personal, mueve miles de millones de dólares y millones de adeptos. Sin embargo, pese a su popularidad y aceptación en países de Europa y América, sigue siendo una práctica cuestionada en distintos lugares de Asia y Oriente Medio.

“Se los prometo que llegará el día en que, si tiene tatuajes, se arrepentirá de ello”, decía el líder religioso George B. Hinckley, de Utah. Pero esa advertencia parece haber perdido fuerza. Según Tattoospots.com (2025), el 32 % de los estadounidenses y el 40 % de los británicos tienen al menos un tatuaje. La industria global del tatuaje está valorada en US$ 4830 millones, y crece con rapidez, mientras el costo promedio por sesión alcanza 300 libras en Reino Unido y 463 dólares en Estados Unidos.
Los procedimientos láser para modificarlos o deshacerse de ellos son cada vez más eficientes y económicos, pero el precio continua siendo alrededor de 463 dólares por sesión en EE. UU. y unas 300 libras en Gran Bretana.
Tatuajes en el mundo: Un mercado que deja huella global
Los tatuajes en el mundo ya no son solo una forma de expresión, sino una industria multimillonaria. Como destaca Tattoospots.com, esta industria se ha convertido en un elemento importante de los sectores de la moda y el entretenimiento, y se proyecta que generará $4830 millones a nivel mundial para el 2032. Esta ‘moda’ consta de tres segmentos: temporal, permanente (el más solicitado) y cosmético (como el retoque de cejas y delineado de ojos).
A diferencia de lo habitual, el mercado no está dominado por Estados Unidos, sino por Europa, donde Italia es reconocido como el país más tatuado con un 48 % de la población con al menos uno, seguido de Suecia (47 %), Estados Unidos (46 %), Australia y Argentina (43 %), España (42 %), Dinamarca (41 %) y el Reino Unido (40 %).
Un mercado con muchos adeptos en Reino Unido
Un estudio de YouGov, citado por su periodista de datos, Isabelle Kirk, indica que dos tercios (64 %) de los británicos no consideran que los tatuajes visibles sean poco profesionales, por ejemplo, en policías, excepto si están en la cara o el cuello.

No obstante, el 42 % cree que los profesores no deberían tener ningún tatuaje visible en absoluto, aunque el 75 % lo considera perfectamente aceptable para el personal de tiendas minoristas, empleados de aerolíneas de bajo coste y bomberos. El sitio web Datos Empresarios estima que existen 3371 salones de tatuajes en el Reino Unido, la mayoría en Londres (289), Birmingham (208) y Mánchester (157).
El diseño simple más popular en el Reino Unido es, al parecer, un ángel o una abeja, mientras que en EE. UU. es la mariposa. Se dice que las mejores zonas del cuerpo son el hombro, la parte superior del brazo, la espalda (arriba y centro), detrás del cuello, la caja torácica superior, el antebrazo interior, la parte superior de los muslos y las pantorrillas, porque es ahí donde se conservan en mejor forma.
Fleetwood Tattoo co., en Essex, enfatiza que sus precios varían según la complejidad del trabajo, así como la habilidad y el tiempo requeridos. Para uno pequeño de (2,5 a 7,6 cm), cobran entre £50 y £150; uno mediano de (10 a 15 cm), entre £150 y £400 £; y para uno grande (como mangas o espaldas completas), entre £500 y £2000 y más de ello según el Estilo, profundidad y grado de dificultad del dibujo del tatuaje.
En el Reino Unido, cualquier persona que desee abrir este tipo de negocios debe ser mayor de 18 años y registrarse en el Departamento de Salud Ambiental local para obtener una licencia de tatuajes, perforaciones y electrólisis. También deben presentar un comprobante de vacunación contra la hepatitis B para garantizar que tanto ellos, como sus clientes están protegidos contra posibles riesgos para la salud, y mantener altos estándares de higiene. La Ley de 1969 no permite tatuajes en menores de 18 años.
La Ejecutiva de Salud y Seguridad del Reino Unido (HSE) no ha imitado, hasta ahora, como sí lo ha hecho la Unión Europea, prohibir (desde enero de 2022) las tintas de tatuaje de color azul 15 y verde 7, que supuestamente, contienen sustancias potencialmente dañinas como plomo, cadmio y mercurio. De todas maneras, en la HSE existe preocupación con respecto a la tinta roja, en particular y las complicaciones alérgicas asociadas.
Una decisión para toda la vida…
Según una investigación realizada por Senda Tatuaje en 16 países, el 47 % de las personas encuestadas (el 61 % de las cuales eran menores de 25 años) se han arrepentido de haberse tatuado: el 33 % inmediatamente después de hacérselo, el 56 % a las pocas semanas y el 72 % durante el primer año.
Las principales razones son que han cambiado de opinión sobre su significado, no están conformes con la zona del cuerpo donde fue colocado, o que su aspecto o resultado no fue lo que esperaban. Un factor contribuyente, según Tattoosafe.org.uk, podría ser que “el 21 % de los clientes estaban intoxicados durante el proceso”.
El místicismo de los tatuajes en el mundo que aún divide opiniones

Algunos países tienen políticas muy estrictas hacia los tatuajes, por lo que viajes.com aconseja a los turistas “bien entintados”, que comprueben primero, si esto podría generar rechazo de su solicitud de visa. Por ejemplo, Irán, Turquía y Corea del Norte los vetan casi completamente, mientras que Sri Lanka, Tailandia, Vietnam, Japón e incluso Dinamarca, tienen restricciones relativas a su visibilidad.
Un ejemplo claro de ello fue lo que inform el corresponsal de El Metro, Ryan Prosser, al reseñar que el ciudadano Jordan Howman, poseedor de un pasaporte británico, estaba “devastado”, tras viajar de Manchester a Dubái, donde le fue negada la entrada por sus tatuajes faciales.
Redacción Express News UK







