Datos oficiales muestran un aumento del 20% en las agresiones contra pasajeros y el público en el metro londinense, mientras que los ataques contra los trabajadores de la red disminuyeron un 3%; en toda Gran Bretaña, los incidentes contra pasajeros alcanzaron su nivel más alto desde 2004.
El número de agresiones registradas contra pasajeros y otros miembros del público en el metro de Londres aumentó un 20% en un año, según los datos más recientes de la Office of Rail and Road (ORR), el organismo responsable de la supervisión del sector ferroviario en Gran Bretaña.
Entre abril de 2025 y marzo de 2026, se registraron 5.534 casos de agresión contra pasajeros y miembros del público en la red del metro londinense, frente a los 4.614 del periodo anterior. El aumento se produce en un contexto más amplio de crecimiento de la violencia en el transporte ferroviario británico.
Las agresiones en los ferrocarriles británicos alcanzan un récord
En la red ferroviaria principal de Gran Bretaña, el crecimiento fue aún más significativo. La ORR contabilizó 13.464 agresiones contra pasajeros y miembros del público en el periodo comprendido entre abril de 2025 y marzo de 2026.
Esta cifra representa un aumento del 36% con respecto al año anterior y es la más alta registrada desde que la ORR comenzó a recopilar esta serie estadística en 2004.
Según el organismo regulador, los casos de acoso y agresión común constituyen la mayor parte de los incidentes. El acoso aumentó un 52%, mientras que los registros clasificados como agresión común crecieron un 30% durante el periodo.
Las cifras abarcan la red ferroviaria principal de Gran Bretaña y, por tanto, no deben sumarse directamente a los registros específicos del metro de Londres, que son presentados por separado por la ORR. También aumentó la violencia contra los trabajadores
La situación también es preocupante cuando los objetivos son los propios profesionales del sistema ferroviario.
En las líneas ferroviarias principales se registraron 11.289 agresiones contra trabajadores, un aumento del 12 % en comparación con el período anterior.
Por primera vez, la ORR presentó en este informe un desglose más detallado de los incidentes. Del total, se registraron:
• 6.390 casos de abuso verbal.
• 2.487 agresiones físicas.
• 2.412 amenazas.
Las categorías pueden solaparse en determinados casos, ya que un mismo episodio puede implicar más de un tipo de incidente.
En el metro de Londres, sin embargo, la tendencia fue distinta. Las agresiones registradas contra los trabajadores de la red disminuyeron un 3%, situándose en 3.525 casos durante el periodo analizado. También hay más pasajeros utilizando los trenes. Las cifras de violencia deben analizarse en el contexto del uso de la red ferroviaria.
En el mismo periodo, los pasajeros realizaron 1.830 millones de viajes en los ferrocarriles de Gran Bretaña, la cifra más alta registrada en más de un siglo y el nivel máximo desde 1920. Este total también supuso un crecimiento del 6% con respecto al año anterior.
La recuperación de la demanda, los nuevos servicios y los cambios en la forma en que los pasajeros adquieren sus billetes figuran entre los factores señalados por la ORR para explicar el aumento del número de viajes.
No obstante, esto no elimina la preocupación por el incremento de las agresiones. La comparación entre los periodos muestra que los registros de violencia contra los pasajeros aumentaron a un ritmo significativo a la par que crecía la utilización de la red.
La ORR exige medidas para proteger a pasajeros y trabajadores
Richard Hines, inspector jefe de ferrocarriles de la ORR, calificó de preocupante el aumento en los registros de agresiones.
Según él, ninguna persona que utilice o trabaje en el sistema ferroviario debería estar expuesta a violencia, amenazas o abusos.
La ORR afirma que trabaja con empresas ferroviarias y sindicatos para combatir la violencia y el acoso relacionados con el trabajo. Entre las medidas defendidas figuran la identificación de los lugares y situaciones de mayor riesgo, la adopción de mecanismos de control, el fomento de la notificación de incidentes y la prestación de apoyo a los empleados tras los sucesos.
Los inspectores del organismo también seguirán evaluando cómo gestionan las empresas los riesgos asociados a la violencia y el acoso.
El sector ferroviario pide un cambio de comportamiento
Mark Phillips, director ejecutivo de la Rail Safety and Standards Board (RSSB), afirmó que el sector sigue adoptando medidas para mejorar la protección de los trabajadores, pero destacó que las cifras refuerzan la necesidad de cambiar el comportamiento del público.
Para el ejecutivo, los profesionales responsables del funcionamiento de la red deben recibir mayor respeto mientras desempeñan sus funciones y contribuyen diariamente a mantener el sistema ferroviario operativo y seguro.
La difusión de estos datos se produce en un momento de gran afluencia en los ferrocarriles británicos. Aunque los registros no indican por sí solos las causas de cada incidente, el aumento de las agresiones contra pasajeros y trabajadores sitúa de nuevo la violencia en el transporte entre las cuestiones que vigilan las autoridades ferroviarias.
En el caso del metro de Londres, los 5.534 registros contra pasajeros y miembros del público representan un aumento del 20 % en un solo año, mientras que las agresiones contra empleados de la red siguieron una trayectoria opuesta, con un descenso del 3 %.







