
En un esfuerzo conjunto, las empresas de entrega de alimentos Deliveroo, Just Eat y Uber Eats han acordado implementar medidas adicionales para prevenir el trabajo ilegal entre sus repartidores en el Reino Unido, anunció el gobierno.
Esta iniciativa busca abordar las preocupaciones sobre el empleo no autorizado en la economía de conciertos.
Aunque los repartidores de estas plataformas son trabajadores autónomos, el gobierno ha expresado preocupación por aquellos que contratan a otros para realizar su trabajo sin verificar adecuadamente su derecho a trabajar en el país.
Esto ha llevado a situaciones donde un porcentaje significativo de los repartidores detenidos por la policía se descubrió que estaban trabajando ilegalmente.
El Ministro de Inmigración Ilegal, Michael Tomlinson, subrayó que el trabajo ilegal no solo plantea riesgos para los clientes y socava los salarios, sino que también defrauda al contribuyente.
En consecuencia, las empresas de entrega se comprometen a fortalecer sus procedimientos de verificación para garantizar que todos los repartidores cumplan con las regulaciones laborales del país.
