La Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) fue incluida oficialmente este jueves en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea. La decisión, adoptada de forma unánime por los Veintisiete en Bruselas, supone una posición radical en la estrategia exterior europea y alinea al bloque con las posturas mantenidas por Estados Unidos e Israel.
La UE endurece su postura frente a la Guardia Revolucionaria Irán
La medida llega tras meses de intensos debates jurídicos y presiones políticas dentro del Consejo Europeo. Según informan fuentes de alta trayectoria y agencias internacionales, el detonante final para superar las reticencias legales, que exigían una sentencia judicial previa de un país miembro, ha sido la acumulación de pruebas sobre la implicación de la Guardia Revolucionaria en actividades de desestabilización en suelo europeo y su apoyo logístico en conflictos regionales.
El Alto Representante para la Política Exterior de la UE destacó que esta calificación no es solo simbólica, sino que activa un mecanismo de sanciones financieras y restricciones de viaje sin precedentes para todos los miembros y entidades asociadas al IRGC.
Sanciones directas contra la Guardia Revolucionaria Irán
La designación como organización terrorista implica que cualquier activo que la Guardia Revolucionaria, sus líderes o sus empresas fachadas posean en territorio de la Unión Europea será congelado de inmediato. Además, se prohíbe a cualquier ciudadano o entidad de la UE proporcionar fondos o recursos económicos a este cuerpo militar.
Las claves operativas de esta decisión incluyen:
- Restricción de movilidad: Prohibición de entrada al espacio Schengen para cualquier mando del IRGC.
- Persecución financiera: Monitorización estricta de las redes de financiación paralelas que Irán mantiene en centros financieros europeos.
- Impacto comercial: Sanciones indirectas a empresas europeas que mantengan vínculos con el entramado empresarial controlado por la Guardia Revolucionaria, que abarca sectores desde la energía hasta la construcción.
- Sanciones a entidades y líderes: La UE penaliza a 15 figuras clave y seis entidades iraníes, incluyendo al ministro del Interior, Eskandar Momeni, y al fiscal general, Mohammad Movahedi Azad.
Irán y la estabilidad regional
La inclusión de la Guardia Revolucionaria de Irán en la lista negra ocurre en un momento de máxima tensión en el Oriente Medio. Europa ha citado la participación de este grupo en el suministro de drones y armamento en escenarios de guerra, así como la represión sistemática contra los movimientos civiles dentro de Irán, como argumentos de peso para este paso.
Teherán, por su parte, ha reaccionado calificando la medida de «ilegal» y «provocadora». El Ministerio de Exteriores iraní advirtió de «consecuencias recíprocas», lo que podría afectar la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz y la situación de los ciudadanos europeos que aún permanecen en territorio iraní.
La administración Trump celebra la decisión
Washington ha celebrado la decisión de la UE, calificándola como un paso necesario para «cortar el flujo de terrorismo global». Por otro lado, analistas internacionales sugieren que este movimiento entierra definitivamente cualquier esperanza cercana de retomar el pacto nuclear (JCPOA), ya que Irán siempre había puesto como condición la salida de la Guardia Revolucionaria de las listas de terrorismo para cualquier negociación.
La decisión de los Veintisiete demuestra que Europa ha priorizado la seguridad interna y la defensa de los derechos humanos sobre el pragmatismo económico que caracterizó su relación con Teherán en la última década.
Redacción: Express News UK





