KidsOut Organización benéfica se ha convertido en un referente de apoyo emocional para niños que huyen de la violencia doméstica en el Reino Unido. Con mucho amor y desafiando el rigor del invierno británico, el trabajo de KidsOut se erige como un refugio de calidez. Mientras el frío arrecia afuera, esta organización transforma la incertidumbre de miles de niños que huyen de la violencia doméstica en una oportunidad para redescubrir la alegría. En un sistema que a menudo olvida a los más pequeños, la labor de devolverles la infancia se convierte en el antídoto más poderoso contra el trauma y la soledad.
KidsOut Organización benéfica y su apoyo a niños en refugios
Cada año, miles de niños llegan a refugios para mujeres en el Reino Unido tras huir de situaciones de violencia doméstica. Para muchos, el ingreso a estos espacios implica una ruptura total con su entorno anterior y el inicio de un proceso de adaptación marcado por la incertidumbre. En ese contexto actúa KidsOut, una organización benéfica que trabaja para ofrecer apoyo emocional y material a menores en situación de especial vulnerabilidad.

El pasado mes de diciembre, Express News, medio de Global Community Media, colaboró directamente con KidsOut en su centro logístico, participando en la preparación y entrega de miles de regalos destinados a niños y familias latinas residentes en Londres. Esta colaboración permitió conocer de cerca una labor que, aunque poco visible, tiene un impacto sostenido en cientos de comunidades.
KidsOut Organización benéfica: trabajo comunitario y voluntariado
Para esta nota, Express News conversó con Lisa Carmel, embajadora de KidsOut, y con Mark Hillyard, advocate de la organización. Ambos coinciden en que la infancia debe ser protegida, incluso, y especialmente, en contextos de crisis.

Desde su experiencia, Carmel explica que muchas familias llegan a los refugios con muy poco tiempo para reaccionar y sin pertenencias básicas. En esos primeros momentos, el trabajo de KidsOut se centra en ofrecer a los niños señales claras de estabilidad y cuidado, algo que considera esencial para su bienestar emocional.
Hillyard refuerza esa visión señalando que los niños deberían poder desarrollarse en entornos seguros y afectivos. Subraya que muchos de los menores atendidos han estado expuestos durante años a situaciones de dolor, por lo que la organización intenta introducir elementos de normalidad y alegría que acompañen su proceso de crecimiento.
El impacto emocional de KidsOut
Uno de los primeros apoyos que reciben los niños es una caja con juguetes nuevos y libros adecuados a su edad. Más allá del objeto, Carmel destaca el valor simbólico del gesto. Hillyard añade que estos regalos transmiten la idea de que alguien, aunque desconocido, se ha tomado el tiempo de pensar en ellos, algo que contribuye a reforzar su autoestima.
El funcionamiento de KidsOut depende en gran medida del voluntariado. Su almacén en Luton distribuye juguetes a más de 650 refugios en todo el país. Cada año, cerca de 50 empresas y cientos de voluntarios participan en la clasificación y empaquetado de donaciones. Solo en la semana previa a Navidad, más de 170 personas colaboraron activamente en la campaña Giving Tree.
Además del apoyo material, KidsOut organiza salidas recreativas conocidas como fun days. Según explican, para muchos niños estas actividades representan la primera oportunidad de ir al cine, a la playa o a un evento deportivo. Estas experiencias, coinciden Carmel y Hillyard, tienen efectos positivos en la salud mental y en la capacidad de los niños para relacionarse y expresarse.
La organización también ofrece vales de comida a familias en refugios, especialmente en períodos en los que los recursos son más limitados. Hillyard señala que los refugios enfrentan dificultades de financiación y que este apoyo contribuye a garantizar una alimentación más equilibrada para los niños.
Ambos destacan la importancia del compromiso comunitario. A través de su sitio web, KidsOut ofrece distintas formas de participación, desde donaciones hasta voluntariado individual o corporativo.
Finalmente, el mensaje que transmiten es común: hay esperanza. Las historias de personas que pasaron por refugios y hoy forman parte de la organización demuestran que, con apoyo y tiempo, es posible reconstruir una vida.
En un ámbito donde los niños suelen quedar fuera del foco, KidsOut centra su trabajo en algo esencial: devolverles espacios de cuidado, dignidad y la posibilidad de volver a ser niños.
Redacción: Express News UK



