
La persistencia, la entereza y la fuerza de la raza de su tierra hizo que este emprendedor logrará crear no solo un negocio próspero sino un espacio para brindar a otros ese calor del terruño que tanto se extraña cuando se está muy lejos del hogar. En su establecimiento se encuentra excelente comida, pero, lo más importante es una sonrisa amiga y un servicio caluroso.
En el corazón de Elephant and Castle, entre los bulliciosos arcos de Londres, se halla un rincón donde los latinos encuentran un pedazo de su tierra: Los Arrieros de Pito. Este restaurante no es solo un lugar para comer, es un refugio, un punto de encuentro y un símbolo de resistencia y perseverancia. Detrás de su éxito está José Yimer Fajardo Jaramillo, mejor conocido como ‘Pito’.
Pito llegó a Londres hace 12 años, después de haber emigrado de Colombia a España y sobrevivir la crisis económica. Con su familia a cuestas y su característico poncho al hombro, decidió probar suerte en la capital británica, donde comenzó desde abajo, limpiando oficinas. Pero su espíritu de arriero, esa esencia incansable del caficultor colombiano, lo llevó a emprender en la hostelería.
Tras varios intentos y con el apoyo de su esposa Marta y su hija Gina Viviana, Pito abrió su propio restaurante. Primero fue La Barra de Pito, y luego, cuando terminó el contrato, nació Los Arrieros de Pito, un lugar donde el sancocho trifásico y la bandeja paisa que se cocinan y se sirven con el calor de hogar que tanto extrañan los migrantes.
Parte de la diferencia de este lugar está en que en el restaurante no solo se ofrece comida, sino una experiencia. Desde el momento en que los clientes cruzan la puerta, Pito los recibe con su amabilidad desbordante y su inconfundible acento paisa. “Hello, my friend, venga para acá, le tengo lo mejor”, le dice a los ingleses y japoneses que se aventuran a probar la sazón colombiana. Mientras tanto, los latinos encuentran en él a un paisano, a un amigo, y al sabor y olor que construyen remembranzas de sus lejanas tierras, con un pedazo de su historia en Londres.

Sin desfallecer ante la incertidumbre
Durante la pandemia, cuando todo cerraba, Pito encontró la manera de seguir adelante. Con las puertas cerradas, pero con la despensa abierta, ofreció comida a quienes lo necesitaban. “No podíamos dejar que nuestra gente pasara hambre”, cuenta con orgullo. Esa generosidad se tradujo en fidelidad: cuando la ciudad reabrió, los clientes regresaron en masa.
Hoy, Los Arrieros de Pito es un referente de la gastronomía latina en Londres. Ha recibido visitas de personalidades como Faustino Asprilla y Hernán Gómez, y se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad. Su éxito no se mide solo en platos servidos y en el servicio diario, sino en abrazos compartidos y en historias de migrantes que, como Pito, se niegan a rendirse.
Porque al final, como él dice, “ser arriero no es solo guiar mulas cargadas de café, es liderar con el ejemplo, con esfuerzo y con corazón”. Y eso es justo lo que ha hecho en Londres: arriar sueños, sembrarlos y ver cómo se convierten en realidad.
