En un movimiento estratégico, Marks & Spencer (M&S) de Gran Bretaña busca consolidar su posición en el mercado de comestibles durante las festividades, apuntando no solo a las compras navideñas, sino a convertir a los clientes ocasionales en seguidores regulares, desafiando así a los líderes del mercado como Tesco y Sainsbury’s.
Marks & Spencer, con 139 años de antigüedad, ha experimentado un auge en sus ventas de comestibles durante las últimas 12 semanas, registrando un impresionante aumento del 12,8%, solo superado por Aldi y Lidl, según datos de la investigadora de mercado NIQ. Este impulso se atribuye a la reconstrucción de su cadena de suministro y a inversiones estratégicas que lo han vuelto más competitivo en precio.
Aunque históricamente muchos compradores regresaban a sus supermercados habituales después de la temporada navideña, M&S está decidido a cambiar esta tendencia. Ian Lance, gestor de fondos de Redwheel, el segundo mayor inversor de M&S, destaca que la dirección de la empresa ha estado remodelando el negocio con éxito y sugiere que retener a los compradores navideños podría llevar a un aumento significativo en la cuota de mercado y los ingresos.
En un mercado de comestibles británico valuado en £229.291 millones, Marks & Spencer se posiciona para competir más agresivamente por una porción más grande, aprovechando el respaldo de los consumidores que han optado por sus productos durante las festividades.
