El pastel de choclo chileno es una preparación que mezcla la herencia campesina y el mestizaje culinario, convirtiéndose en un ícono de la mesa chilena, donde la frescura del maíz se fusiona con un relleno jugoso y cargado de identidad.
Pastel de choclo Chileno: una historia enraizada en la tierra
El pastel de choclo es una de las preparaciones más representativas de Chile. Nació en los campos centrales, donde el maíz fresco era abundante durante el verano y se convirtió en protagonista de la mesa campesina. Con el tiempo, esta receta trascendió la ruralidad y pasó a las ciudades, manteniendo siempre su esencia: un contraste irresistible entre el dulzor del choclo molido y la intensidad del pino (mezcla de carne, cebolla y condimentos).
Su origen responde a la influencia del mestizaje entre la cocina indígena, que utilizaba granos y vegetales autóctonos, y las técnicas europeas, que incorporaron carnes, especias y la idea de gratinar. El resultado es un plato que no solo alimenta, sino que emociona, evocando la nostalgia de la infancia, los almuerzos de domingo y los aromas de la cocina hogareña chilena.
El alma de la receta: dulzura y salado en armonía

La magia del pastel de choclo chileno está en la combinación. La cubierta de maíz molido aporta suavidad y dulzura, mientras que el relleno de carne, aceitunas, huevo duro y pollo regala un toque salado e intenso. Para muchos chilenos, esta mezcla es la definición misma de identidad gastronómica.
Se prepara especialmente en los meses de calor, cuando el choclo está en su punto óptimo, y suele servirse en pocillos de greda individuales, que conservan el calor y resaltan la rusticidad del plato.
Receta tradicional de pastel de choclo chileno

Ingredientes (para 6 porciones):
- 1 kilo de granos de choclo fresco.
- 1 taza de leche.
- 3 cucharadas de manteca o mantequilla.
- 1 cucharadita de azúcar.
- 1 cebolla grande, picada finamente.
- 500 g de carne molida de res.
- 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas.
- 3 huevos duros en rodajas.
- 100 g de aceitunas negras.
- 1 cucharadita de comino.
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
- Sal y pimienta al gusto.
- Hojas de albahaca fresca.
Paso a paso para preparar el pastel de choclo chileno
- Preparar la cubierta de choclo: Licuar los granos de maíz junto con la leche hasta lograr una crema espesa. Cocinar en olla con manteca, un toque de azúcar y hojas de albahaca hasta que tome consistencia.
- Elaborar el pino: Sofreír la cebolla en un sartén con aceite hasta que esté dorada. Agregar la carne molida, sazonar con comino, pimentón, sal y pimienta. Cocinar hasta que la mezcla quede jugosa.
- Armar las fuentes: En pocillos de greda o una fuente grande, colocar una base de pino. Encima distribuir el pollo desmenuzado, las rodajas de huevo duro y las aceitunas.
- Cubrir con choclo: Verter la mezcla de maíz sobre el relleno, alisando la superficie con una cuchara.
- Hornear: Llevar al horno precalentado a 180 °C durante 30-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
- Servir caliente: Acompañar con una ensalada fresca de tomates y cebolla para equilibrar sabores.
Pastel de choclo chileno: un ícono que emociona
El pastel de choclo no solo alimenta el cuerpo, también conecta con la memoria colectiva de un país. Cada porción cuenta una historia: la del campo chileno, el trabajo comunitario de las cosechas y la creatividad que supo unir productos nativos con tradiciones llegadas de Europa.
Es un plato que se adapta a los tiempos modernos, con versiones vegetarianas o veganas, pero siempre manteniendo la esencia de unir lo dulce y lo salado en un mismo bocado.







