Rajoy desata una crisis diplomática con Francia por sus comentarios sobre la selección gala

Mariano Rajoy durante su intervención mediática superpuesto a una imagen de la selección de fútbol de Francia. Mariano Rajoy durante su intervención mediática superpuesto a una imagen de la selección de fútbol de Francia.
Mariano Rajoy ha generado un intenso debate político tras cuestionar la composición de la selección francesa de fútbol, provocando duras críticas internacionales.

El Gobierno español califica las palabras del expresidente de “xenófobas” y denuncia un intento de boicot a la política exterior, mientras el Ejecutivo francés tacha la polémica de “racismo” e “ignorancia histórica”.

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La tensión entre España y Francia ha escalado a niveles insospechados en apenas unas horas. Lo que comenzó como una columna de opinión del expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el medio digital El Debate, ha terminado por convertirse en una tormenta diplomática en plena antesala del enfrentamiento de semifinales del Mundial de fútbol que medirá a ambas selecciones.

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Rajoy, al afirmar que el combinado francés está jugando el torneo “sin franceses”, ha provocado una oleada de indignación que ha forzado al Gobierno español a desmarcarse contundentemente de estas declaraciones.

Un “lío diplomático” en plena cumbre

La portavoz del Ejecutivo español, Elma Saiz, no ha dudado en tildar el comentario de “pequeño conflicto internacional” que compromete la posición de España. La controversia coincide con un momento delicado en las relaciones bilaterales, justo cuando el presidente Pedro Sánchez se encuentra en París para participar en la coalición de voluntarios por Ucrania liderada por Emmanuel Macron, previa a la celebración del desfile militar del 14 de julio.

La respuesta desde el Elíseo no se ha hecho esperar. El ministro de Exteriores galo, Jean-Nöel Barrot, calificó las palabras de “patéticas”, subrayando que Francia no tiene “color de piel” y que cualquier afirmación contraria es fruto de la ignorancia o el racismo. En la misma línea, la portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, las tachó de “abyectas”, señalando que demuestran un gran desconocimiento de la historia de Francia y del orgullo que sienten sus ciudadanos por su equipo nacional.

El Gobierno español exige rectificaciones al PP

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha contactado con su homólogo francés para asegurar que Rajoy no representa el sentir ni la voz de España. Albares ha aprovechado la ocasión para arremeter contra la estrategia exterior del Partido Popular, acusando a la formación de Alberto Núñez Feijóo de “boicotear” sistemáticamente las relaciones internacionales del país, incluyendo los vínculos con naciones clave como México, Marruecos o Argelia.

“Una cosa es no saber idiomas, y otra es no entender dónde están los intereses de los españoles”, sentenció el titular de Exteriores.

Por su parte, el ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, defendió la identidad de jugadores como Lamine Yamal o Nico Williams, calificándolos de “tan españoles como los odiadores racistas”. Bolaños lamentó que el PP, bajo la actual dirección, haya pasado de ser un partido de Gobierno a ejercer un “gamberrismo institucional e internacional” al oponerse incluso al tratado de amistad con Francia, el principal socio comercial español.

La defensa del PP y el desmarque de Vox

Desde Génova, el portavoz del PP, Borja Sémper, ha intentado restar importancia a la polémica. Sémper aseguró que el artículo de Rajoy debe interpretarse bajo un prisma “sarcástico” y “sin mala intención”, circunscribiendo el debate a una cuestión de “sentido común” sobre la nacionalidad necesaria para integrar un equipo nacional.

El portavoz popular también aprovechó para marcar distancias con Sánchez, señalando que, a diferencia del presidente, ellos desean la victoria de España en el terreno de juego.

Incluso dentro del espectro político conservador, la controversia ha generado grietas. La extrema derecha francesa de Marine Le Pen se sumó a las críticas, calificando las palabras de Rajoy de “racistas” y “lamentables”.

En España, la formación Vox, aunque firme en su postura sobre política migratoria, se desmarcó del expresidente al reconocer sin ambigüedades que “quien juega con España es español”, evitando ahondar en un debate que consideran divisivo en un momento de unidad nacional deportiva.

La polémica sigue abierta mientras las delegaciones gubernamentales intentan reconducir las relaciones en París, tratando de que el ruido político no eclipse el estrecho vínculo estratégico que une a ambos países vecinos.

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