Las familias británicas se enfrentarán a un nuevo varapalo económico este otoño. El regulador energético Ofgem ha anunciado que el energy price cap (límite máximo del precio de la energía) subirá un 4% a partir del 1 de octubre, situando la factura anual de referencia para un hogar medio en 1.723 libras, frente a las 1.663 libras actuales. Esta medida, vigente hasta finales de año, representa la segunda subida consecutiva de 2026 tras el incremento del 13% aplicado en julio.
El principal responsable de este repunte es el encarecimiento del gas en los mercados internacionales. La tarifa media de este hidrocarburo aumentará alrededor de un 8%, pasando de 7,33 a 7,97 peniques por kWh para quienes pagan mediante domiciliación bancaria.
En contraste, el precio de la electricidad apenas experimentará variaciones gracias a la decisión del Gobierno británico de suprimir temporalmente el IVA sobre las facturas domésticas de luz desde este octubre hasta marzo de 2027, un alivio fiscal que evita un encarecimiento adicional de unas 45 libras anuales.
Impacto en los hogares y recomendaciones del regulador
La actualización afectará directamente a unos 22 millones de hogares que cuentan con tarifas variables o por defecto protegidas por el tope. Por su parte, los consumidores con tarifas fijas, que representan aproximadamente al 35% de los usuarios, eno verán modificados sus precios acordados, aunque sí podrán beneficiarse de la rebaja temporal en el IVA eléctrico.
Ante la llegada de los meses más fríos y el consecuente incremento en el uso de la calefacción, Ofgem recomienda a los ciudadanos comparar las ofertas disponibles en el mercado, ya que existen tarifas fijas alternativas que se sitúan más de 100 libras por debajo del nuevo límite oficial.
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