Un jurado en el tribunal de Old Bailey ha dictado sentencia tras un complejo proceso judicial: dos adolescentes de 17 años han sido declarados culpables de incendio provocado con intención de poner en peligro la vida, además de posesión de armas ofensivas.
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El ataque, que ocurrió en agosto del año pasado en un concurrido restaurante indio en Gants Hill, Ilford, dejó un saldo de dos personas con quemaduras graves y varios heridos más.
Un ataque premeditado y violento
Los hechos se remontan a la noche del viernes 22 de agosto de 2025. Según se expuso durante el juicio de siete semanas, los jóvenes irrumpieron en el establecimiento mientras este se encontraba lleno de comensales y empleados.
El relato del ataque es estremecedor: mientras uno de los adolescentes amenazaba a los clientes con un machete, su cómplice vertía gasolina sobre el mobiliario, el suelo y los propios presentes.
Tras rociar el local, encendieron una mecha que provocó una bola de fuego instantánea, arrasando con el restaurante. Aunque el motivo del ataque sigue sin estar claro, las autoridades confirmaron que el grupo buscaba causar daños graves.
La investigación: una labor de seguimiento exhaustiva
La resolución de este caso fue posible gracias a una investigación de gran complejidad liderada por la Policía Metropolitana. Los detectives reconstruyeron los pasos de los atacantes rastreando su vehículo, un Toyota Prius que había sido robado antes del incidente.
Utilizando cámaras de videovigilancia, registros de tráfico y datos de reconocimiento automático de matrículas, los investigadores establecieron una cronología precisa:
- El vehículo partió del sur de Londres a las 19:07 horas.
- Se dirigió a Barkingside, donde uno de los acusados robó gasolina en una gasolinera.
- Finalmente, se trasladó a Gants Hill para perpetrar el ataque.
Tras localizar el vehículo robado semanas después, los agentes hallaron pruebas clave, incluyendo restos de los bidones de combustible y teléfonos móviles que permitieron identificar a los sospechosos. Dos semanas después del ataque, se procedió a los arrestos, recuperando prendas de vestir, como un pasamontañas y zapatillas, que coincidían con las grabaciones de seguridad.
Justicia para las víctimas
La inspectora Emma Sharp, responsable de la investigación, destacó la labor de su equipo: “Este grupo intentó burlar a la policía y evitar las consecuencias de su violencia premeditada, pero el resultado de hoy demuestra que nuestros detectives pueden desentrañar incidentes complejos”.
Asimismo, expresó su gratitud hacia las víctimas y testigos por su “inquebrantable fortaleza” a lo largo de este difícil proceso.
Los dos adolescentes, cuyos nombres no pueden ser revelados debido a su minoría de edad, permanecen en prisión preventiva. La sentencia definitiva se dictará el próximo viernes 2 de octubre en el tribunal de Old Bailey.







