ONU advierte que el fenómeno de El Niño será “muy fuerte” y se prolongará hasta febrero

Mapa satelital en tonos cálidos que muestra el aumento de la temperatura superficial del mar en el océano Pacífico Mapa satelital en tonos cálidos que muestra el aumento de la temperatura superficial del mar en el océano Pacífico
El incremento térmico en el Pacífico augura impactos severos en los patrones climáticos globales.

El planeta se adentra en un escenario climático sin precedentes. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha alertado este jueves que el fenómeno de El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses hasta alcanzar una magnitud muy fuerte.

Según las estimaciones del organismo dependiente de la Organización de Naciones Unidas (ONU), existe una probabilidad extraordinariamente alta, cercana al 100%, de que este episodio se mantenga activo al menos hasta febrero, desencadenando repercusiones meteorológicas globales que se prolongarán previsiblemente durante buena parte del año.

“El fenómeno se está volviendo gigantesco ante nuestros ojos”, advirtió con preocupación el secretario general de la ONU, António Guterres. El máximo representante de Naciones Unidas subrayó que la ciencia es categórica al afirmar que el planeta navega por aguas desconocidas y en proceso acelerado de calentamiento, situando a la población mundial en una peligrosa zona de clima extremo.

Advertisement

Impactos globales y primeras emergencias institucionales

Las consecuencias de este episodio excepcional ya han empezado a sentirse con crudeza en diversas regiones del planeta. Gobiernos como los de Panamá y El Salvador se han visto obligados a declarar estados de emergencia nacional.

En territorio panameño, la severidad del fenómeno climática forzó una reducción drástica en el tránsito habitual de embarcaciones a través de la vía interoceánica, mientras que Ecuador decretó la alerta roja ante la inminente intensificación de los eventos adversos.

Los registros oceanográficos respaldan la gravedad del diagnóstico. El índice de temperatura de la superficie marina en el Pacífico ecuatorial centrooriental escaló desde un promedio de 1,5 °C por encima de lo habitual entre mayo y julio, hasta registrar valores semanales de entre 2,2 °C y 2,6 °C sobre la media entre finales de julio y mediados de agosto. Incluso, en áreas subsuperficiales específicas, el incremento superó los 8 °C durante dicho periodo.

Un llamado urgente a la prevención

Aunque el fenómeno climático obedece a ciclos naturales recurrentes que aparecen cada dos a siete años, los expertos advierten que actúa como un amplificador del calentamiento global derivado de los combustibles fósiles, multiplicando la violencia de las sequías, inundaciones y episodios de calor extremo.

Celeste Saulo, directora de la OMM, advirtió que este episodio excepcional posee el potencial de asestar un golpe devastador tanto a las economías locales como a las comunidades más vulnerables.

Ante este panorama, el secretario general Guterres insistió en que la supervivencia y la mitigación de daños dependen exclusivamente de la rapidez con la que se implementen medidas de prevención y adaptación.

Las autoridades sanitarias, energéticas, agrícolas y hídricas del planeta se enfrentan a un desafío contrarreloj para proteger a la población de un ciclo climático que promete redefinir los registros térmicos globales.

TE LO RECOMENDAMOS:

Add a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Advertisement