El Ministerio de Defensa saliente, encabezado por Pedro Sánchez bajo la administración de Gustavo Petro, ha reconocido que cerrará su periodo presidencial sin lograr concretar un documento CONPES de crédito que asegure la financiación de los 17 aviones de combate Gripen.
Este millonario acuerdo, pactado a mediados de noviembre de 2025 con la firma sueca Saab por un valor global de 3.135 millones de euros (equivalentes a unos 16.5 billones de pesos), se convierte en uno de los asuntos presupuestales más complejos que heredará el entrante gobierno de Abelardo de la Espriella y su ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora.
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El cuello de botella en la estructuración del CONPES
De acuerdo con los informes de empalme revelados, el proceso de estructuración del Consejo Nacional de Política Económica y Social (CONPES) se encuentra con un avance del 70 por ciento.
Sin embargo, a corte del 30 de junio de 2026, el documento seguía en la fase de validación por parte de la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento Nacional de Planeación (DNP).
La restricción en los tiempos legislativos y la necesidad de agotar los trámites de validación con el Ministerio de Hacienda y el Congreso generan un riesgo latente de que el proyecto no se complete antes del cambio de mando.
Si bien la gestión inicial de la compra se respaldó mediante el trámite de vigencias futuras en 2025, el Ministerio de Defensa admite que se requiere imperativamente aprobar un crédito para garantizar los pagos a lo largo del contrato, cuya vigencia se extiende hasta 2032, y asegurar la sostenibilidad fiscal a mediano y largo plazo conforme a los lineamientos del CONPES 4155.
¿Qué alternativas tiene el gobierno de Abelardo de la Espriella?
Ante la imposibilidad de dejar lista la operación de crédito antes de finalizar el mandato de Petro, fuentes ministeriales y expertas en planeación nacional señalan que la responsabilidad recae ahora sobre la administración entrante.
El contrato con Saab ya se encuentra firmado, lo que significa que el compromiso legal con la compañía sueca es irrevocable y debe ser respetado por el nuevo Ejecutivo.
Ante este escenario, el gobierno de Abelardo de la Espriella deberá evaluar dos vías principales:
- Financiamiento mediante empréstitos: Gestionar operaciones internacionales de crédito que permitan acceder a mejores tasas de interés en comparación con la banca nacional, optimizando la rentabilidad de los pagos.
- Asunción directa por el presupuesto nacional: Cubrir las cuotas del contrato directamente con cargo a los recursos de la nación si no se materializa una alternativa crediticia externa.
Fuentes expertas advierten que, si bien las vigencias futuras amarran los pagos futuros, la discusión actual gira exclusivamente en torno a la ingeniería financiera para fondear el proyecto sin desequilibrar las finanzas públicas.
Un contrato blindado y clave para la Fuerza Aeroespacial
El acuerdo suscrito en noviembre de 2025 tras seis meses de negociaciones contempla la llegada de 17 aeronaves Gripen E/F para sustituir a la veterana flota de aviones Kfir de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). El contrato incluye además radares de alta precisión, sensores avanzados, equipos de defensa electromagnética, armamento inteligente y simuladores de vuelo.
Según la FAC, el contrato se blindó bajo la modalidad de precios fijos para proteger el presupuesto nacional frente a las fluctuaciones del mercado y la inflación. Con un cronograma que prevé la entrega de las primeras unidades a partir de 2028, el gran reto institucional para el nuevo Ministerio de Defensa consistirá en alinear la ejecución contractual con los mecanismos de financiación definitivos que eviten poner en riesgo una capacidad tan estratégica para la defensa nacional.







