Un médico forense ha exigido la suspensión inmediata de las ventas de un modelo de secadora de ropa tras la trágica muerte de Sohaib Ahmed, de 38 años, y su hija Manahal, de 9, fallecidos por inhalación de gases tóxicos en el incendio de su vivienda en Heckmondwike, West Yorkshire. La investigación judicial reveló que aproximadamente 1,6 millones de electrodomésticos de las marcas Hoover y Candy podrían compartir el mismo fallo potencial de seguridad.
La tragedia se desencadenó a las 6:06 de la mañana del 8 de junio de 2025, cuando un vecino detectó columnas de humo saliendo del inmueble familiar. Los equipos de emergencia llegaron trece minutos después y hallaron al padre inconsciente tras la puerta principal.
En la planta superior, los bomberos localizaron a Manahal en el suelo de un dormitorio. A pesar de las maniobras prolongadas de reanimación cardiopulmonar en la escena, los paramédicos no pudieron salvarles la vida.
La otra hija pequeña del señor Ahmed logró sobrevivir con lesiones graves tras un largo ingreso hospitalario, mientras que la madre se encontraba de viaje en el extranjero.
Los peritajes concluyeron que el fuego se originó “con mucha probabilidad” en la cocina por una avería en la secadora de condensación Hoover DX C10DCER-80. Sin embargo, la virulencia de las llamas calcinó casi por completo el aparato, imposibilitando precisar si el origen exacto estuvo en una soldadura defectuosa, un fallo del relé del calentador o un cortocircuito eléctrico interno.
Martin Fleming, forense jefe de West Yorkshire Western, emitió un informe de prevención de muertes futuras solicitando la revisión urgente de estos aparatos y la paralización preventiva de su comercialización.
“Existen pruebas de que este tipo particular de secadora puede quemarse casi por completo una vez que se inicia el fuego, lo que dificulta enormemente la identificación posterior del defecto”, advirtió Fleming, señalando que la Oficina de Normas de Seguridad y Productos (OPSS) ha recibido numerosos avisos similares por parte de los servicios de bomberos británicos.
La OPSS respaldó las conclusiones del forense y confirmó que en diciembre de 2025 exigió a la empresa matriz, Haier UK, la ejecución de un análisis de causa raíz sobre las secadoras vinculadas a dos incendios mortales.
Por su parte, el Grupo Haier sostuvo en su respuesta oficial que el modelo afectado “no presenta un riesgo elevado de incendio” y declinó pausar la distribución al considerar que la medida “no es razonable”, aunque precisó que el electrodoméstico ya no se fabrica de forma activa.
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