La Policía de Escocia mantiene abiertas varias “investigaciones activas” para esclarecer las actividades de Andrew Mountbatten-Windsor, Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell durante sus visitas a la residencia real de Balmoral.
Las pesquisas surgen tras las sospechas de que diversas mujeres pudieron ser víctimas de trata de personas y trasladadas hasta la finca de la familia real en el condado de Aberdeenshire. Fuentes policiales confirmaron la recepción de nueva información sobre el caso, remarcando que las indagaciones permanecen en una fase inicial.
El foco de la investigación sitúa en el centro de las pesquisas las estancias de Epstein, fallecido en prisión en 2019, y Maxwell, encarcelada desde 2022 por tráfico sexual de menores, en las dependencias reales junto al otrora príncipe Andrés.
Los registros de vuelo revelan que el 1 de septiembre de 2006, Mountbatten-Windsor, Maxwell y otros dos pasajeros volaron desde Luton hasta el aeropuerto de Edimburgo a bordo del jet privado del magnate norteamericano. Las autoridades ya solicitaron en febrero la colaboración ciudadana para recabar datos sobre los desplazamientos de la aeronave en territorio escocés.
A los registros aéreos se suman las evidencias fotográficas presentadas durante el juicio contra Maxwell en Estados Unidos, donde figura una imagen tomada supuestamente en 1999 que muestra a la pareja alojada en Balmoral por invitación de Mountbatten-Windsor. Además, la desclasificación de los archivos del Departamento de Justicia estadounidense sacó a la luz un correo electrónico enviado el 16 de agosto de 2001 bajo la firma “A”.
El mensaje, remitido desde el “campamento de verano de Balmoral”, consultaba abiertamente a Maxwell si le había encontrado “algunos amigos nuevos e inapropiados” antes de despedirse con un afectuoso saludo.
El avance de las indagaciones en Escocia coincide con el deterioro de la situación judicial del hermano del rey Carlos III. Tras ser despojado de sus títulos reales y verse obligado a abandonar Royal Lodge en Windsor, Mountbatten-Windsor fue arrestado el pasado mes de febrero bajo la sospecha de mala conducta en el ejercicio de cargo público, quedando posteriormente en libertad.
A pesar de que el investigado ha emprendido acciones legales contra la policía de Thames Valley por los registros en sus propiedades y sigue negando cualquier delito, las autoridades escocesas reiteran que las necesidades de las víctimas sobrevivientes constituyen el eje central del proceso.
“Todas las investigaciones se basan en pruebas, y jamás confirmaríamos detalles de investigaciones en curso; sería inapropiado hacer más comentarios al respecto”, declaró un portavoz de la Policía de Escocia.
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