Tras meses de intensas gestiones y una batalla legal sin tregua contra el Gobierno británico por la protección policial, el príncipe Harry regresará a la capital británica sin la compañía de Meghan Markle ni de sus hijos, Archie y Lilibet.
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La noticia ha sacudido la agenda institucional de la realeza británica. Según diversas fuentes, el duque de Sussex ha reorganizado su próximo viaje al Reino Unido, previsto entre el 7 y el 11 de julio, para realizarlo en solitario.
La ausencia de Meghan Markle y los pequeños Archie y Lilibet en esta visita a Londres responde, fundamentalmente, a las persistentes dudas sobre los niveles de seguridad y el alojamiento familiar, un conflicto que parece no tener una resolución cercana.
Cinco días de agenda marcada por el deber y la tensión
El viaje, de cinco días de duración, tiene como objetivo principal combinar actos de carácter benéfico en Londres con la cuenta atrás para los Invictus Games de Birmingham 2027.
A pesar de la cancelación de la estancia en Londres para la familia al completo, un portavoz oficial ha precisado que no se descartan apariciones de Meghan Markle en otros puntos de Gran Bretaña, manteniendo la puerta abierta a su participación en actividades promocionales en Birmingham.
Una lucha constante por la protección policial
El trasfondo de esta decisión es la prolongada disputa judicial que Harry mantiene con el Home Office. Desde que los Sussex abandonaron su rol como miembros activos de la familia real en 2020, el nivel de protección que reciben al pisar suelo británico se ha visto reducido, lo que ha desencadenado una serie de recursos legales por parte del príncipe.
El duque aguardaba con expectativa una revisión por parte del Risk Management Board, órgano que asiste al comité Ravec en la determinación de necesidades de seguridad, la cual finalmente no se produjo a tiempo para garantizar el viaje familiar. Esta falta de certezas, sumada al rechazo de sus peticiones previas de protección policial automática, ha sido el detonante definitivo para que el príncipe opte por un viaje solitario.
La añorada reunión con el Rey Carlos III
La visita también reabría la posibilidad de un reencuentro entre el rey Carlos III y sus nietos pequeños, una cita que no ocurre desde las celebraciones del Jubileo de Platino de la fallecida Isabel II en 2022.
Aunque el príncipe Harry ha reiterado en diversas ocasiones, incluso en declaraciones judiciales de finales de 2023, su deseo de que sus hijos mantengan un vínculo sólido con el Reino Unido, la realidad administrativa y de seguridad sigue siendo un muro difícil de salvar.
El propio Harry declaró hace meses: “El Reino Unido es fundamental para la herencia de mis hijos y un lugar en el que quiero que se sientan en casa (…) Eso no puede ocurrir si no es posible mantenerlos a salvo cuando están en suelo británico”.
A este complejo panorama familiar se suma la coincidencia de este viaje con nuevas resoluciones judiciales en curso contra Associated Newspapers, lo que sitúa al príncipe de nuevo en el centro de la atención pública. Mientras tanto, la incógnita sobre si Meghan Markle se unirá a los eventos en Birmingham sigue siendo una posibilidad latente, supeditada a las garantías finales de seguridad.







