Carmen Chamorro, Directiva del CIP/ACPE
Diplomada en Relaciones Internacionales y Diplomacia Pública por la SEI
Camino lebaniego como corredor verde
Los caminos de peregrinación al Monasterio de Santo Toribio de Liébana y Camino portugués (que atraviesa Vila Nova de Gaia) están siendo convertidos en infraestructuras verdes, gracias a Steps for Life, un proyecto de la Unión Europea que busca transformar estas sendas en corredores verdes, con la idea de mejorar la biodiversidad, la conectividad ecológica y sobre todo, contribuir a la empleabilidad de personas con diversas capacidades.
Corresponsales de diferentes países de la UE han sido protagonistas, en estos días, del trabajo de cuadrillas que eliminan especies exóticas invasoras como amor de hombre, tratando de evitar que tapice el suelo de la rivera y ahogue al resto de la vegetación.
Así las cosas, Antonio Urchaga Fernández, ingeniero de Montes, Técnico de proyectos SEO/Birdlife coordina las cuadrillas de campo, personas con discapacidad física e intelectual que trabajan en entornos naturales, desbrozando aquellos organismos que impactan negativamente en la biodiversidad.
“La labor de estas cuadrillas es esencial porque restauran microhábitats para fauna y flora, convirtiendo el Camino en corredor verde”.
El objetivo general del proyecto es la transformación de la infraestructura turística y cultural del Camino Lebaniego y Camino de Santiago, a su paso por el municipio de Vila Nova de Gaia, en una infraestructura verde multifuncional que sirva como herramienta principal para la mejora de la biodiversidad, la conectividad ecológica y los servicios ecosistémicos.
Estas cuadrillas tienen una forma de operar, en el día a día, basada en retirar aquello que no es bueno para acumularlo en filas; así se composta con el tiempo y se obtiene abono. La madera muerta, hábitat para el escarabajo, por ejemplo, se apila, igualmente.
La crocosmia, otra especie invasora, también es erradicada por estas cuadrillas y para ello, arrancan los ejemplares con azada, extrayendo todas las partes subterráneas. Dado que es fácil que quede algún rizoma o bulbo, continúan eliminando los rebrotes durante la misma temporada y al año siguiente.
Por su parte, Marta Valle Agudo, coordinadora del proyecto steps for life que trabaja para la Fundación Camino Lebaniego, junto a seis socios, de los que Ampros y Amica operan en Cantabria (senda fluvial de la nansa) nos explica que cualquier especie invasora que se desarrolle fuera de su área natural y se establezca como nuevo ecosistema, puede proliferar sin control y alterar la riqueza y diversidad de las especies nativas.
De esta manera, los trabajos de steps for life en el Camino y su zona de influencia se distribuyen en 12 espacios protegidos de la Red Natura 2000; 6 Zonas de Especial Conservación (ZEC); 4 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS); el Parque Nacional de los Picos de Europa, y el Parque Natural de Oyambre.
Este proyecto contribuye, según Marta Valle Agudo, a la implementación de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde, Conectividad y Restauración Ecológicas y a la Estrategia Europea sobre Biodiversidad 2030, cuyos objetivos son: consolidar una red de espacios naturales y seminaturales conectados entre sí, para garantizar los servicios ecosistémicos y la conectividad ecológica necesaria para evitar el aislamiento genético de las especies de flora y fauna; facilitar las migraciones y lograr alcanzar una biodiversidad sana y resiliente a los impactos del cambio climático.
Steps for life ha contribuido a la creación de stepping stones en hábitats de campiñas: muros, setos y gestión de praderas, zonas de árboles viejos y pilas de madera; la adaptación de bebederos, la construcción y restauración de charcas; la restauración de hábitats fluviales, ecosistemas estuarinos, la conservación de robledales; la restauración del hábitat de la perdiz pardilla; la restauración del hábitat para el murciélago ratonero forestal y la protección del hábitat del murciélago de cueva, entre otros objetivos.
Su núcleo de trabajo está enfocado en “que los entornos naturales funcionen como corredores ecológicos. El ámbito de actuación es extenso y supone un retorno de inversión, al mismo tiempo que se lucha contra el despoblamiento rural, sin olvidar a los productores locales”.
Asimismo, Cantabria, actúa en los 12 municipios que atraviesa el Camino Lebaniego, desde San Vicente de la Barquera hasta Santo Toribio de Liébana y en los tres ramales: Camino Castellano, por Piedrasluengas; Camino Leonés, por el puerto de San Glorio, y Camino Vadiniense, por Camaleño.
Los últimos datos aportados por la fundación Camino Lebaniego ponen de manifiesto que, en lo que llevamos del año 2026, unas 75 personas han participado en el anillamiento de aves; más de 100, en las actividades de Ciencia en el camino Lebaniego y 200 escolares e institutos de Cantabria.
Precisamente, la directora general de la Fundación Camino Lebaniego, Pilar Gómez Bahamonde pone entusiasmo, a través de su labor profesional, en mejorar la conservación del patrimonio cultural y en hacer de Liébana, un Camino inclusivo y de acceso universal. Que los pueblos de Cantabria no solo sean un reclamo turístico de alto valor sino un entorno paradisiaco que permita el desarrollo personal y profesional de todos, con oportunidades de empleo.
El proyecto steps for life, que comenzó su andadura en enero del 2022 dispone de un presupuesto global de casi 3 millones y medio de euros, de los cuales el 60% está financiado por el Programa LIFE. Igualmente, dispone también de la cofinanciación del Gobierno de Cantabria y la Cámara Municipal de Vila Nova de Gaia.







