Altar de Muertos en Madrid – México dice: ¡Viva la vida!

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Figura central del altar de muertos «¡Viva la vida!» en Madrid, dedicada al célebre músico mexicano Agustín Lara.

La Fundación Casa de México en España, celebra la novena edición de su tradicional altar de muertos inspirado en las montañas de Michoacán y dedicado al cantante y compositor mexicano Agustín Lara. Este año como novedad se ha instalado un altar para las mascotas.

Por Carlos Manuel Ruiz Suárez – @ruizcarlosmanuel

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Dicen por allá, en el mestizo país azteca, que cuando alguien fallecía no importaba si esa persona había sido buena o mala, lo que realmente valía es el cómo había muerto para que así a su alma se le pudiera asignar un dios mensajero el cual le conduciría al deseado inframundo.

En cada región de México, se le hace saber a los difuntos en estas fechas que se les recuerda con mucho cariño. Por eso, se les ofrenda con sus comidas y bebidas preferidas, frijoles, chiles, tequila y el famoso pan de muertos-unión de culturas y religiones- con sus huesitos y cráneos empolvados de azúcar y aroma de naranja, todo agrupado en un particular altar de niveles variados delicadamente decorado con papel picado de vibrantes colores que representa el movimiento de las almas.

Otros elementos como la sal dispersa en forma de cruz en los cuatro puntos cardinales cuya misión es la de purificación, el agua que simboliza la sed de dichas almas y las flores anaranjadas de cempasúchil (flor de veinte pétalos) que guían el camino de los difuntos, también son incorporados en el altar como muestra de celebración de la “vida” para todos aquellos que se adelantaron en el tránsito hacia la muerte pero que permanecen presentes en la memoria de sus familias y amigos. 

Música, piano y calaveras

Este año, la novena edición del Altar de Muertos exhibido en el palacete de la Fundación Casa de México en España-Madrid, fue diferente. El diseño de la artista Beatriz Redo, estuvo dedicado al recordado cantante y compositor mexicano Agustín Lara.

Es de hacer notar, que este músico (1897-1970) fue una figura clave de la cultura popular mexicana y un referente muy importante en la difusión de la canción romántica en español. Conocido como “El Flaco de Oro”, es autor de clásicos como “Granada”, “Solamente una vez” y “María Bonita”.

Su estrecha relación con España quedó también reflejada en obras como el célebre chotis Madrid, convertido en uno de los temas más emblemáticos dedicados a la capital.

La escena se inspira en un cementerio de las montañas de Michoacán durante la noche de Día de Muertos, cuando las familias acuden a encontrarse simbólicamente con las almas de sus seres queridos.

Exactamente en los bosques de estas comunidades es donde llega la mariposa monarca -tradicionalmente se considera que estas mariposas representan las almas de los difuntos- cada año proveniente de Canadá, coincidiendo entre finales de octubre y principios de noviembre con las celebraciones del Día de Muertos.

 ¡Viva la vida!, es el nombre del altar 2026, donde Agustín Lara y su gran piano destaca en la cima de la montaña acompañado por grandes calaveras saliendo de sus tumbas todas realizadas con la técnica de la cartonería, obras de los maestros artesanos Raimundo Amezcua y Marta Linares.

No tan alejado de este altar principal se puede apreciar uno más íntimo dedicado solamente a Lara, donde las sirenas-representaciones mitológicas muy socorridas en la cultura mexicana- abundaban al igual que palmeras, hamacas e instrumentos musicales como la marimba originaria del sur de México, en la provincia de Chiapas.

El grabador más relevante de México, José Guadalupe Posada, nunca se imaginaría que se convertiría, después de su muerte, en una persona de incuestionable fama mundial gracias a sus Catrinas o Calaveras Garbanceras; Una burla, en aquella época, dirigida a todos los hombres y mujeres que siendo mexicanos de nacimiento   se vestían a la usanza europea fingiendo ser ricos y de la alta sociedad.

En 1792, un fraile llamado Joaquín Bolaños, escribe un libro titulado “La portentosa vida de la muerte”, en versos octosílabos hoy conocidos como “calaveritas literarias” que eran utilizadas para hacer críticas sociales donde se les deseaba la muerte a algunos personajes políticos, pero de una manera graciosa.

La muerte en situaciones controvertidas como el fallecimiento de un recién nacido se acostumbraba a humanizar para que asumiera su compromiso en el más allá. Hoy día “podemos reírnos de la muerte” dicen algunos incrédulos en tono desafiante.

El público podrá complementar su experiencia hasta el día 8 de noviembre con una innovadora propuesta digital que permite recrear la tradición del altar de muertos en el entorno doméstico.

A través de una herramienta virtual, las y los usuarios podrán fotografiar un espacio de su hogar y visualizar cómo luciría un altar completo, incorporando sus elementos más representativos. Esta experiencia busca acercar el patrimonio cultural mexicano a nuevos públicos mediante el uso de la tecnología, fomentando así el conocimiento y la valoración de una de las tradiciones más significativas de México.  

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