Ansiedad del inmigrante: ¿Cómo cambiar la ansiedad por la confianza?

Ansiedad del inmigrante manifestada en tensión emocional y estrés psicológico. Ansiedad del inmigrante manifestada en tensión emocional y estrés psicológico.
La ansiedad del inmigrante afecta a millones de personas en el mundo, según la OMS.

La ansiedad del inmigrante se ha convertido en un desafío silencioso que afecta la salud emocional de miles de personas que dejan su país de origen en busca de un futuro mejor. Dejar la tierra natal y enfrentar desafíos como la inestabilidad laboral, la nostalgia familiar, la discriminación y la incertidumbre migratoria intensifican el riesgo de padecer este estado de tensión y preocupación crónica, el cual puede volverse un compañero diario si no se gestiona adecuadamente.

Ansiedad del inmigrante: un enemigo silencioso

Hace 12 años, cuando Juan dejó su tierra natal para trasladarse a este país, pensó que lo más difícil sería aprender el idioma y conseguir su primer trabajo. No imaginaba que años después, ya con familia, deudas y mayores responsabilidades, enfrentaría un enemigo silencioso: La ansiedad. Esa sensación de presión constante, de temor a fallar, de vivir esperando “que algo malo pase”, se convirtió en su compañera diaria sin que él lo notara. Como muchos inmigrantes, Juan aprendió a sobrevivir, pero los contantes temores, muchas veces sin causa, no lo dejaban tranquilo.

La ansiedad lleva años formando parte de nuestras vidas, especialmente en el mundo acelerado que vivimos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 4, 4% de la población en general, equivalente a más de 300 millones de personas, la padece.[1] La ansiedad es “una emoción caracterizada por sentimientos de tensión, pensamientos de preocupación y cambios físicos, como aumento en la presión arterial”.[2] Aunque es una reacción natural del cuerpo frente al estrés, cuando se vuelve crónica afecta la salud emocional y física.

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[1] World Health Organization. (2025, 8 de septiembre). Anxiety disorders [Hoja informativa]. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/anxiety-disorders

[2] American Psychological Association. (s.f.). Anxiety. In APA Dictionary of Psychology. https://dictionary.apa.org/anxiety

Cuando la ansiedad se hace parte de la vida del inmigrante

La ansiedad puede afectar a cualquiera, sin importar edad, género o estatus social. Entre los inmigrantes, factores como la inestabilidad laboral, la nostalgia por la familia, la discriminación o el miedo a perder el estatus migratorio aumentan todavía más el riesgo.

Existen distintos tipos de ansiedad:

  • Ansiedad normal: Surge ante desafíos reales, como una cita migratoria o una entrevista de trabajo. Cuando el problema pasa, la ansiedad disminuye.
  • Ansiedad neurótica: Es intensa y poco realista. La persona siente peligro incluso cuando no lo hay.
  • Ansiedad moderada: Puede motivar a las personas a alcanzar sus objetivos y ayudarlos a evitar riesgos.
  • Ansiedad intensa: Paraliza, afecta la memoria, la comunicación y puede provocar síntomas físicos como dolores de cabeza, opresión en el pecho y temblores.
  • Estado de ansiedad: Aparece y desaparece rápidamente.
  • Rasgo de ansiedad: La preocupación es constante, aunque no existan motivos reales.

Factores que aumentan la ansiedad

Entre los inmigrantes, los elementos que pueden provocar esta condición son múltiples:

  • Eventos traumáticos: Abuso, desastres naturales, pérdidas familiares, violencia.
  • Estrés crónico: Cargas laborales, largas jornadas y poco descanso, problemas económicos.
  • Cambios biológicos: Alteraciones hormonales, desbalances químicos cerebrales, desajustes en el sistema nervioso.
  • Condiciones médicas: Problemas cardíacos, respiratorios, tiroideos o neurológicos.
  • Uso de sustancias: igualmente, se ha documentado que el consumo de alcohol, cafeína, drogas o nicotina puede agravar la ansiedad.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

  • Físicamente: sudoración, taquicardia, temblores, tensión muscular, malestares estomacales.
  • Cognitivamente: dificultad para concentrarse, pensamientos negativos, sensación de peligro.
  • Emocionalmente: nerviosismo, irritabilidad, sensación de vacío.
  • Conductualmente: evitar desafíos, comportamientos repetitivos, incapacidad de relajarse.

Ansiedad vs. confianza

Para muchos inmigrantes que han enfrentado cuadros de ansiedad, la confianza alimentada por la fe ha sido una fuente fundamental para encontrar fortaleza. La confianza en Dios ayuda a encontrar paz incluso en medio de cargas pesadas.

Aunque vivas distante de tu casa paterna, igual puedes recordar que no estás solo. Quizás llevas años en tierra extraña, procurando alcanzar tus sueños y estos todavía lucen distantes. En lugar de la ansiedad, te invito a confiar, pues mañana el sol brillará otra vez y, ciertamente, brillará para ti. Hablando sobre este punto, San Pedro aconsejó: “Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.”[1] Como inmigrantes, conviene recordar, con Santa Teresa de Jesús: “Nada te turbe, nada te espante. Todo pasa, Dios no se muda. Quien a Dios tiene nada le falta. Solo Dios basta.”


Qué hacer si sufres ansiedad

La fe no sustituye la ayuda profesional. Si sospechas que padeces ansiedad:

  1. Busca evaluación de un profesional de salud mental.
  2. Identifica la causa: ¿qué situaciones disparan tus temores?
  3. Pon tu vida en perspectiva: organiza prioridades, reconoce tus límites.
  4. Cultiva la confianza: Confiar en el Todopoderoso puede traer paz incluso cuando las circunstancias no cambian.

La ansiedad no define quién eres. Y como el inmigrante Juan, tu también puedes aprender a sustituir el miedo con confianza, valentía y esperanza.

Autor: Dr. Samuel Peguero

Especialista en Consejería Familiar, Terapia Marital, Educación Familiar, Educación Clínica Pastoral y Psicoterapia.

Redacción: Express News UK

 

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