“No lo creo, amigo”: cómo la policía dejó morir esposado a un joven apuñalado en Southampton

Henry Nowak, joven asesinado en Southampton, y Vickrum Digwa, condenado a 21 años mínimos de cadena perpetua por el crimen Henry Nowak, joven asesinado en Southampton, y Vickrum Digwa, condenado a 21 años mínimos de cadena perpetua por el crimen
Henry Nowak (izquierda), estudiante de 18 años asesinado en Southampton en diciembre de 2025, y Vickrum Digwa (derecha), condenado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años de prisión. La cámara corporal de un policía captó cómo Nowak fue esposado mientras pedía ayuda, en un caso que ha dividido al Reino Unido.

Henry Nowak tenía 18 años cuando fue atacado con un kirpán y luego detenido por los agentes que debían salvarle. La cámara corporal de un policía grabó cómo le ignoraron mientras pedía ayuda. Vickrum Digwa fue condenado a cadena perpetua. Ahora el caso divide al Reino Unido.

Eran las últimas horas de una noche de fiesta cuando Henry Nowak, de 18 años, se cruzó con Vickrum Digwa en Southampton. Lo que empezó como un altercado en la calle terminó con Henry en el suelo, apuñalado, sin fuerzas para hablar y con las manos esposadas a la espalda. Los agentes que llegaron al lugar no le creyeron. Su asesino, en cambio, sí fue escuchado. Henry murió poco después en el hospital. Tenía 18 años y toda la vida por delante.

  • 21 años mínimos de cárcel deberá cumplir Vickrum Digwa antes de poder solicitar la libertad condicional, tras ser condenado a cadena perpetua por el asesinato de Henry Nowak en Southampton en diciembre de 2025.

La noche en Southampton que lo cambió todo

Los hechos ocurrieron en el sur de Inglaterra en diciembre de 2025. Nowak regresaba a casa tras salir con amigos cuando se enzarzó en una pelea con Digwa, de 23 años. Durante el altercado, Digwa utilizó un kirpán, el puñal ceremonial que los sij llevan como parte de su indumentaria religiosa, para apuñalar a Nowak.

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Después, llamó a los servicios de emergencia y construyó una historia: dijo que había sido Nowak quien le atacó primero, que le había insultado con expresiones racistas y que había intentado arrebatarle el turbante, un objeto sagrado en la fe sij. Los familiares de Digwa, presentes en la escena, reforzaron esa versión. También añadieron que Nowak se había herido solo al intentar saltar una zanja.

Cuando llegaron los agentes, encontraron a Henry en el suelo. Le creyeron a él o, más exactamente, le creyeron a Digwa. Esposaron al herido.

«No lo creo, amigo»: el vídeo que conmocionó al Reino Unido

La cámara corporal de uno de los policías lo grabó todo. En las imágenes, publicadas este martes, se ve a Henry Nowak tumbado en el suelo, con apenas fuerzas para hablar. En el momento en que le ponen las esposas, dice en voz débil que no puede respirar y que le han apuñalado. La respuesta del agente quedará grabada para siempre: “No lo creo, amigo”.

«No lo creo, amigo». — Respuesta de un agente de la Policía de Hampshire a Henry Nowak mientras le esposaba, segundos después de que el joven dijera que no podía respirar y que le habían apuñalado.

En el vídeo no se aprecia ropa ensangrentada, lo que podría explicar por qué los agentes dudaron del relato de Nowak. Aun así, llamaron a una ambulancia. Pero el daño ya estaba hecho: Henry perdió el conocimiento y murió en el hospital poco después.

Cadena perpetua para Digwa, investigación para la policía

El juicio determinó que Digwa mintió desde el primer momento. El juez rechazó con firmeza su argumento de defensa propia y criticó especialmente que, mientras Henry Nowak agonizaba en el suelo, Digwa se dedicara a filmarlo con su teléfono. La condena fue de cadena perpetua con un mínimo de 21 años.

Su padre y su hermano también están acusados en un proceso separado por posesión de armas. La madre de Digwa, Kiran Kaur, conocerá su condena en julio por haber ocultado el arma utilizada en el crimen.

La Policía de Hampshire emitió una disculpa pública a la familia de Nowak por cómo gestionó la escena. El caso está ahora en manos de la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC), que investiga si los agentes actuaron de forma correcta. El ministro del Interior, Yvette Cooper, ha garantizado que la IOPC contará con todos los recursos necesarios para actuar “con total transparencia”.

¿Crimen de odio o pelea entre jóvenes? El debate que divide al Reino Unido

El caso ha abierto una herida social en el país. El líder populista Nigel Farage aprovechó las imágenes para acusar a la policía de usar “una doble vara de medir” según la etnia del implicado y de discriminar positivamente a las minorías en sus investigaciones. Sus palabras encendieron a la ultraderecha británica, que convirtió el caso en un símbolo de sus tesis sobre la inmigración y la identidad.

Pero la realidad del caso es más compleja que cualquier eslogan político. La fiscalía no lo juzgó como un crimen de odio racial. Fue, en sus palabras, un asesinato. Un joven de 23 años que mató a uno de 18 con un arma mintió a la policía y dejó morir a su víctima mientras la filmaba. Y una familia que todavía espera respuestas sobre por qué los agentes que llegaron esa noche no escucharon a su hijo cuando pedía ayuda.

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