Un contundente golpe contra las estructuras armadas ilegales perpetró la Policía Nacional en el suroccidente del país. Mediante labores de inteligencia, los uniformados lograron interceptar un autobús meticulosamente acondicionado para transportar 420 kilogramos de nitrato de amonio.
El operativo se desarrolló sobre la vía Panamericana, a la altura del kilómetro 87, en el sector de la vereda San Rafael, bajo la jurisdicción del municipio de Santander de Quilichao, en el departamento del Cauca.
De acuerdo con las primeras investigaciones de las autoridades, el cargamento explosivo tenía como objetivo principal perpetrar atentados terroristas contra instalaciones militares y policiales en la ciudad de Cali.
La amenaza cobraba mayor gravedad al coincidir temporalmente con el marco de la posesión del nuevo presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, lo que activó las máximas alertas de los organismos de seguridad del Estado.
Modus operandi y material decomisado
Durante la inspección minuciosa del vehículo, los peritos en explosivos descubrieron que el autobús había sido modificado de manera estructural para ocultar el material ilícito.
En su interior se hallaron siete cilindros cargados con nitrato de amonio, además de diversas estructuras metálicas diseñadas, presuntamente, para funcionar como plataformas de lanzamiento de artefactos explosivos improvisados.
Las líneas preliminares de la investigación apuntan a que este material bélico pertenecería a la estructura Jaime Martínez, una facción de las disidencias de las Farc que opera en esta conflictiva región y que responde a las órdenes de alias “Iván Mordisco”. No obstante, la Fiscalía General de la Nación y los servicios de inteligencia continúan cotejando hipótesis para verificar la veracidad de esta vinculación.
Red logística y continuidad de las pesquisas
Las diligencias judiciales no se limitan al conductor del vehículo. La Policía Nacional ha intensificado los trabajos para reconstruir la ruta exacta del automotor, identificar posibles redes de apoyo urbano y determinar si existían otros vehículos o cómplices escoltando el cargamento hacia el área metropolitana de Cali.
Las pruebas técnicas recolectadas están siendo sometidas a rigurosos análisis forenses para establecer si guardan relación con otros ataques recientes en el suroeste colombiano. Las autoridades mantienen desplegados dispositivos especiales de seguridad para desarticular por completo esta célula criminal y neutralizar cualquier amenaza latente contra la tranquilidad ciudadana.
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