Inglaterra vence a Francia en una final de consolación histórica con diez goles

Jugadores de la selección inglesa celebran un gol durante el partido contra Francia. Jugadores de la selección inglesa celebran un gol durante el partido contra Francia.
Inglaterra y Francia ofrecieron un espectáculo de diez goles en la final de consolación.

En un desenlace que desafió todas las expectativas, Inglaterra se alzó con el tercer puesto del Mundial 2026 tras derrotar a Francia en un vibrante partido que terminó con un marcador de 6-4. Lejos de la tensión propia de una final, ambos equipos, liberados de la presión por el título, ofrecieron un espectáculo goleador que recordó la esencia más pura y divertida del fútbol.

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Un vendaval inglés ante la pasividad francesa

El conjunto británico saltó al campo con la mente despejada, logrando una ventaja contundente antes de llegar al descanso. En tan solo 37 minutos, Inglaterra ya había anotado tres goles, ampliando la cifra a un 0-4 antes del final de la primera parte. Durante este periodo, Francia, que hasta su eliminación en semifinales se había consolidado como uno de los equipos más sólidos, mostró una laxitud inusual, concediendo en 45 minutos los mismos goles que había recibido en sus siete encuentros anteriores.

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A pesar de que el técnico galo, Didier Deschamps, había declarado en la previa que “lo mejor para Francia e Inglaterra sería que este partido no existiera”, la segunda mitad ofreció una reacción francesa que transformó lo que parecía un trámite en una lucha intensa. La charla técnica en el vestuario galo devolvió la competitividad al encuentro, logrando reducir distancias en un partido que finalizó con un inusual y emocionante 4-6.

Hitos individuales en una despedida agridulce

Más allá del resultado colectivo, el duelo sirvió para marcar hitos personales en la historia de los Mundiales. Kylian Mbappé, en el último partido de Deschamps al frente de Francia, anotó dos tantos que lo convierten en el máximo goleador histórico de la Copa del Mundo, alcanzando la cifra de 22 goles. Por su parte, el jugador francés Olise superó el récord de cinco asistencias que ostentaba la leyenda Pelé.

Para Inglaterra, este resultado cierra su mejor actuación en una Copa del Mundo masculina desde 1966, consolidando un éxito internacional que durante más de medio siglo les había sido esquivo. Aunque la historia suele olvidar a los terceros clasificados, el encuentro dejó claro que, cuando el fútbol se despoja de su carga trascendental, puede regresar a su forma más entretenida y espectacular.

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