Una valla rota, una puerta de golpe abierta y la carrerilla desesperada de un familiar que no logró darle alcance fue el cóctel que marcó el fatídico final de Noah Woods. El pequeño, de tan solo tres años, desapareció el pasado 15 de septiembre del área de juegos para menores de cinco años en Brantham, Suffolk.
Hoy, la vista de apertura de la investigación judicial ha reconstruido la cadena de hechos que terminó en tragedia. El niño, que era parcialmente sordo y no hablaba, atravesó un hueco en el vallado perimetral del recinto antes de desvanecerse camino del agua.
Cientos de vecinos de la localidad se volcaron de inmediato en una batida frenética por los alrededores. La búsqueda terminó de la forma más dolorosa al día siguiente. Buzos especializados de la Policía Metropolitana localizaron su cuerpo sumergido a 1,8 metros de profundidad en Decoy Pond, un gran lago de pesca situado a apenas 320 metros del parque. Los voluntarios que habían peinado la zona rompieron en llanto, abrazándose en plena vía pública tras confirmarse el hallazgo.
Una persecución a la carrera que acabó en el agua
El pequeño se encontraba bajo el cuidado de su abuelo cuando logró eludir los límites del área recreativa. Según se expuso en la sesión del tribunal forense, un miembro de la familia detectó el movimiento al instante y salió tras él. Le gritó a viva voz. Corrió a toda prisa intentando alcanzarlo.
Sin embargo, el menor ganó metros de ventaja y descendió rápidamente por unas escaleras. Cuando el familiar llegó al pie de los escalones, el rastro del niño se había evaporado por completo.
Los familiares registraron la zona sin descanso. Ante la falta de pistas, alertaron de urgencia a las fuerzas de seguridad. La movilización policial desplazó rápidamente al equipo de buzos tácticos hacia el estanque principal de la zona para rastrear la masa acuática.
El informe presentado en la audiencia judicial detalló la posición exacta en la que fue encontrado. Los buzos hallaron a Noah sumergido bajo las raíces de un árbol, a cinco metros de la orilla del lago.
Las fallas en la seguridad del parque en la mira
La apertura del proceso judicial pone ahora el foco en el estado de las instalaciones municipales. La combinación de una brecha en la valla perimetral y una puerta accesible facilitó la salida directa de un menor con necesidades especiales hacia un entorno natural de alto riesgo.
El tribunal mantendrá abierta la causa para determinar los factores estructurales del recinto y la responsabilidad en el mantenimiento de los cerramientos. La investigación continuará avanzando en las próximas semanas para esclarecer por qué ese acceso permaneció abierto junto a un estanque de casi dos metros de profundidad.
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