A partir de este lunes, Oxford Street será peatonal

Recreación arquitectónica de Oxford Street peatonalizada con paseantes, árboles en maceteros y decoraciones suspendidas. Recreación arquitectónica de Oxford Street peatonalizada con paseantes, árboles en maceteros y decoraciones suspendidas.
La transformación de la famosa calle comercial busca crear un entorno más seguro y accesible para los peatones.

Un tramo de casi un kilómetro entre Orchard Street y Great Portland Street, incluida la zona de Oxford Circus, quedará libre del tráfico convencional a partir del 26 de octubre. Autobuses, taxis, coches, bicicletas y patinetes tendrán que utilizar rutas alternativas, mientras que el metro seguirá funcionando con normalidad.

Una de las principales calles comerciales de Londres inicia una nueva etapa este lunes 26 de octubre. Oxford Street contará con un tramo de casi un kilómetro convertido en zona exclusivamente peatonal, entre Orchard Street, cerca de los grandes almacenes Selfridges, y Great Portland Street, al este de Oxford Circus.

La iniciativa, impulsada por el alcalde de Londres, Sadiq Khan, pretende crear un espacio más seguro, accesible y agradable para quienes transitan por la zona, además de reforzar el comercio y mejorar la experiencia de compra en el West End.

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Sin embargo, el cambio obligará a residentes, trabajadores, turistas y comerciantes a adaptarse. Los autobuses, taxis, vehículos particulares, bicicletas, bicicletas eléctricas, patinetes y vehículos de transporte con conductor solicitados mediante aplicaciones no podrán circular por este tramo. Las restricciones estarán vigentes las 24 horas del día, todos los días de la semana.

Aunque la transformación entrará oficialmente en vigor el lunes, los cambios en las líneas de autobús y en el tráfico comenzarán durante el fin de semana. Por ello, quienes tengan previsto visitar la zona deberán consultar los itinerarios antes de salir de casa.

¿Qué tramo de Oxford Street quedará cerrado al tráfico?

La primera fase del cambio abarcará el área comprendida entre dos puntos:

  • Orchard Street: extremo occidental del tramo, cerca de Selfridges y de la zona de Marble Arch.
  • Great Portland Street: límite oriental, poco después de Oxford Circus.

La parte de Oxford Street que continúa hacia Tottenham Court Road no estará incluida en esta primera fase.

El cambio tampoco significa que todas las calles que cruzan Oxford Street vayan a quedar bloqueadas. Algunas conexiones en sentido norte-sur seguirán abiertas, lo que permitirá atravesar la zona por vías como Duke Street, Regent Street, Davies Street y Great Portland Street, aunque podrían producirse interrupciones temporales durante las obras.

La zona quedará libre del tráfico convencional, pero no será completamente inaccesible para los vehículos. Los servicios de emergencia podrán entrar en cualquier momento, mientras que los vehículos de reparto y mantenimiento tendrán acceso en horarios específicos.

¿Qué ocurrirá con los autobuses de Londres?

Este será uno de los cambios más importantes para quienes utilizan el transporte público de superficie.

Los autobuses dejarán de circular por el tramo comprendido entre Orchard Street y Great Portland Street a partir de la noche del domingo 25 de octubre. Las líneas afectadas serán desviadas por calles cercanas y algunas paradas se trasladarán o modificarán su ubicación.

Entre las vías que contarán con nuevas paradas figuran:

  • Wigmore Street
  • Henrietta Place
  • Cavendish Place

En general, las paradas alternativas estarán a unos 200 metros de la zona peatonal. La distancia exacta dependerá de la línea y del sentido del trayecto.

Esto significa que los pasajeros acostumbrados a subir o bajar directamente en Oxford Street podrían tener que caminar unos minutos más. El cambio también puede afectar a quienes utilizan el autobús para llegar a tiendas, lugares de trabajo, hoteles o conexiones con otras líneas.

Se recomienda consultar los itinerarios actualizados antes de viajar, especialmente durante los primeros días de funcionamiento, cuando los pasajeros todavía estarán adaptándose a las nuevas paradas.

La información oficial puede consultarse a través del servicio de transporte de Londres, Transport for London (TfL), mediante la aplicación TfL Go o el planificador de viajes disponible en su página web.

El metro seguirá funcionando con normalidad

A pesar de los cambios en la superficie, las estaciones de metro que dan servicio a la zona continuarán operando con normalidad. La restricción del tráfico no implica el cierre de las estaciones ni la interrupción de los servicios ferroviarios.

Las principales alternativas para llegar a la zona son:

  • Oxford Circus: conecta con las líneas Central y Victoria y se encuentra en el corazón del área comercial.
  • Bond Street: ofrece acceso a las líneas Central y Jubilee, además de la Elizabeth line.
  • Marble Arch: es una opción para quienes desean llegar al extremo occidental de Oxford Street.
  • Tottenham Court Road: conecta con las líneas Central y Northern, además de la Elizabeth line, y sigue siendo una alternativa para acceder al sector oriental de la calle.

Para quienes tengan previsto ir de compras, visitar restaurantes o pasear por el West End, el metro será una de las formas más prácticas de llegar a la zona sin depender de las vías afectadas.

La elección de la estación dependerá del destino. Quienes se dirijan a las tiendas próximas a Selfridges pueden optar por Marble Arch o Bond Street. Para llegar a los alrededores de Oxford Circus, la estación del mismo nombre suele ser la opción más conveniente. Tottenham Court Road seguirá siendo una alternativa para acceder a la parte de la calle que no está incluida en esta primera fase.

Los taxis y los coches de aplicación tendrán que parar en otros puntos

Los taxis tradicionales y los vehículos de transporte solicitados mediante aplicaciones no podrán entrar en la zona peatonal. Por tanto, los pasajeros tendrán que acordar el punto de recogida o bajada en una calle cercana, fuera del tramo restringido.

Se recomienda comprobar el lugar de encuentro antes de solicitar el vehículo o salir de una tienda. En las horas de mayor afluencia, esta precaución puede evitar desplazamientos innecesarios y dificultades para encontrar al conductor.

Quienes utilicen vehículos particulares también deberán planificar rutas alternativas. El tráfico se desviará por calles cercanas y el impacto en la circulación dependerá del volumen de vehículos y de la capacidad de las vías alternativas.

La zona seguirá siendo accesible para los servicios de emergencia. Además, los vehículos de reparto y mantenimiento podrán entrar en el tramo entre las 00:00 y las 07:00, de acuerdo con los itinerarios y las condiciones establecidos por las autoridades.

Fuera de ese horario, no estará permitido el acceso de vehículos convencionales para realizar entregas o prestar servicios. El incumplimiento de las restricciones podrá acarrear multas.

Los ciclistas también tendrán que cambiar de ruta

Aunque Oxford Street se convertirá en una zona destinada a los peatones, las bicicletas, las bicicletas eléctricas, los patinetes y otros vehículos similares también tendrán prohibido circular por el tramo.

La medida busca crear un espacio orientado principalmente a los desplazamientos a pie, y no limitarse a retirar coches y autobuses de la vía. Por ello, quienes suelen atravesar la zona en bicicleta tendrán que utilizar las calles cercanas.

Los ciclistas deberán planificar sus recorridos con antelación y extremar las precauciones en las vías que absorberán el tráfico desviado, especialmente durante el periodo de adaptación a las nuevas normas.

La restricción también afecta a quienes utilizan bicicletas eléctricas y patinetes para desplazamientos cortos entre estaciones, oficinas y tiendas. Estos medios de transporte no podrán utilizarse para atravesar el tramo peatonalizado.

¿Qué cambia para las personas con movilidad reducida?

La transformación pretende hacer la calle más accesible para los peatones, pero la adaptación del espacio exigirá prestar especial atención a las necesidades de distintos colectivos.

Los scooters de movilidad seguirán estando autorizados en la zona, al igual que los vehículos de emergencia. La entidad responsable del proyecto también ha indicado que la fase inicial servirá para recoger las opiniones de residentes, comerciantes, visitantes y organizaciones que representan a las personas con discapacidad.

Durante los primeros meses, la prioridad será observar cómo se utiliza el nuevo espacio e identificar las mejoras necesarias. El proyecto contempla la instalación progresiva de bancos, zonas de descanso, árboles, vegetación y señalización más clara.

Quienes necesiten desplazarse por itinerarios accesibles deberán comprobar las condiciones de las calles adyacentes y elegir la estación de metro más conveniente. La existencia de una zona sin tráfico no elimina por sí sola todas las barreras de accesibilidad: también deben tenerse en cuenta las aceras, los cruces, las obras temporales y la distancia entre las paradas y el destino.

¿Qué ocurrirá con los repartos y los comerciantes?

El cambio también afectará a la actividad de tiendas, restaurantes, hoteles y otros establecimientos situados en el tramo.

Los vehículos encargados de las entregas, la recogida de mercancías y los servicios de mantenimiento podrán acceder a la zona entre la medianoche y las 07:00, siempre que sigan los itinerarios autorizados. Fuera de ese horario, el acceso de vehículos estará restringido, por lo que será necesario planificar los horarios de abastecimiento y mantenimiento.

La Oxford Street Development Corporation, responsable de coordinar la transformación de la zona, ha señalado que la implantación será gradual y que las obras se limitarán inicialmente para reducir las molestias durante la temporada de compras navideñas.

Las autoridades también prevén supervisar los efectos de los desvíos en las calles próximas, incluidos el flujo de vehículos y las condiciones de circulación. La adaptación será importante para evitar que la reducción del tráfico en Oxford Street genere dificultades excesivas a quienes viven, trabajan o prestan servicios en los alrededores.

¿Será permanente el cambio?

La entrada en vigor prevista para el lunes marca el comienzo de una fase de transición, no la finalización de todas las obras previstas.

La configuración inicial se ha diseñado para que las autoridades puedan evaluar el uso del espacio sin tráfico convencional y recoger las opiniones de residentes, comerciantes, trabajadores, visitantes y organizaciones vinculadas a la accesibilidad.

Las observaciones recopiladas ayudarán a orientar las siguientes etapas. Para finales de la primavera de 2027 está prevista la implantación de una configuración transitoria, con mejoras progresivas en el espacio público. Entre los cambios planificados figuran la instalación de más bancos, zonas de descanso, vegetación y señalización.

La versión definitiva se desarrollará a partir de la experiencia de la fase inicial y de las necesidades identificadas durante su funcionamiento.

El Ayuntamiento espera que la transformación haga de Oxford Street un lugar más atractivo para las compras, el ocio y los eventos. Sin embargo, los resultados también dependerán de la capacidad para gestionar el tráfico en las calles próximas, mantener el acceso a los establecimientos y garantizar que la zona siga siendo cómoda para quienes utilizan distintos medios de transporte.

Recomendaciones para quienes visiten la zona a partir del lunes

Para reducir las molestias durante los primeros días, conviene seguir estas recomendaciones:

  • Consulta los autobuses antes de salir: las líneas que circulaban por el tramo tendrán desvíos y nuevas paradas.
  • Valora utilizar el metro: Oxford Circus, Bond Street, Marble Arch y Tottenham Court Road seguirán siendo opciones para llegar a la zona.
  • Acuerda el punto de encuentro con el conductor: los taxis y los vehículos de transporte solicitados mediante aplicaciones no podrán circular por el tramo restringido.
  • Planifica rutas alternativas si vas en bicicleta: las bicicletas, las bicicletas eléctricas y los patinetes también estarán prohibidos en la zona.
  • Reserva tiempo adicional: la circulación en las calles próximas podría cambiar durante el periodo de adaptación.
  • Comprueba las condiciones de accesibilidad: si necesitas itinerarios sin barreras, ten en cuenta la estación, los cruces y la distancia hasta tu destino.

La peatonalización de Oxford Street supone un cambio significativo en la circulación de una de las zonas comerciales más concurridas de Londres. Para la comunidad brasileña que vive, trabaja o visita la capital británica, conocer las nuevas normas y las alternativas de transporte será fundamental para evitar retrasos y organizar sus desplazamientos a partir de este lunes 26 de octubre.

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