Con una aportación total de 3,3 millones de euros por parte del Ayuntamiento de Madrid y la estricta organización de la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME) y OMODA “Madrid es Moda”, nuevamente la capital española se convirtió en una colorida pasarela global en la que 60 diseñadores mostraron sus propuestas en 45 rotativos desfiles, dinámicas presentaciones de calle y fascinantes shows entre jardines, aulas de clases y restaurantes.
POR: Carlos Manuel Ruiz Suárez.
@ruizcarlosmanuel
Está claro que la moda transita en un constante circuito de ideas que definen la esencia de cada diseñador. Por esta razón, a la custodia de ocho estatuas de la realeza del siglo XVIII, y teniendo como fondo la fachada lateral del Palacio Real, en el estanque central de los Jardines de Sabatini, se llevó a cabo el concurrido opening de la Semana de la Moda de Madrid, en una dinámica pasarela donde más de 40 modelos apuraban el paso para mostrar las creaciones de 20 firmas que ratificaron una vez más el compromiso adquirido con la moda de autor española.
Moda entre mesas
La música underground despertó los sentidos sobre todo el del gusto ya que una pegajosa melodía repetía contantemente los nombres de hortalizas todo el rato: “setas, brócolis, ajos” … Claro, la tempranera invitación dirigía al exquisito restaurante “Coque” en Madrid, para disfrutar entre mesas, como comensales, del trabajo artístico de Maison Mesa; Un abreboca de lo que iba a ser Madrid es Moda.
Ya acostumbrados a las dramáticas escenas de sus anteriores desfiles, esta vez apreciamos un mix de atuendos más relajados compuesto por prendas combinables que iban repitiendo tejidos y texturas que no dejaban de impactar en la vista de los apetentes asistentes estratégicamente sentados en los diferentes salones del local.
Como platillo principal, los neutros vaporosos, el punto artesanal y los funcionales cuadros fueron hilándose hasta romper la barrera del color en una explosión de azules, naranjas, fucsias y amarillos que caían en anchos pantalones y amplias faldas con detalles fruncidos que, sin dudas, abrió el apetito de una moda mucho más real.
El brillo, las lentejuelas y los destellos de luz siempre presentes en las creaciones de Juan Carlos Mesa, no disimularon para nada la elegancia nocturna de algunas de sus osadas piezas fácilmente comparadas, tomando en cuenta el lugar, en un elaborado y exquisito postre como para repetir sin prejuicios.





Del cielo al jardín de Lola
Del cielo imaginario de la diseñadora Dolores Promesas, se dejó caer “Lola”, empujada por el talentoso diseñador español Duyos, aterrizando en medio de un vivaz jardín donde 55 modelos giraban en un carrusel de música clásica y potentes notas tecno; Todas ellas ataviadas con vestidos pétalos, faldas corolas, exagerados volantes y maxi sombreros floreados que, absolutamente, sellaron la percepción que tiene esta pareja de creadores sobre la verdadera mujer contemporánea.
No es sorpresa que Duyos, supo escamotear delicadamente el universo “heaven” de la marca Dolores Promesas, para hacerlo brotar en maravillosos look con estampados florales, fluidos textiles, calzados exuberantes y accesorios retro que rendían un particular homenaje a las Damas Íberas, guardadas celosamente en el Museo Arqueológico Nacional, fantástico lugar donde se realizó el desfile celosamente vigilado por sus gigantes esfinges que esa tarde calurosa de Madrid, observaron sigilosamente como se teñía de malvas, rosas, naranjas, fucsias, azules acuosos y verdes clorofílicos.
Moda al COLLEGE
El sastre de Toledo, Félix Ramiro, obligó a todos los curiosos de la moda a participar en una clase magistral en su prestigioso “College”. Un lugar donde la elegancia, la actitud y la distinción marcó lo que los hombres distinguidos llevarán puesto la próxima primavera-verano de 2027.
Fue así que, entre asignaturas, aulas de clases y clubes deportivos, el carismático diseñador dictó a sus nuevos alumnos-cual profesor- los códigos clásicos de una variada vestimenta universitaria noventosa, donde tradicionales chaquetas bombers, lineales gabardinas, americanas cuadriculadas y blazers rayados con escudos y emblemas escolares definieron un desenfadado estilo que giraba en torno a los colores turquesa, rosa, fucsia y beige.
Verdaderamente una sastrería muy contemporánea concebida con tejidos naturales como el lino, la seda, la lana y el algodón. Igualmente, vimos prendas casuales más técnicas de medidas oversize como para nunca suspender un examen en materia de moda masculina.
La ‘ISLA BONITA’ de Pedro Juan.
Los creadores de la isla canaria de La Palma, agrupados en el colectivo “Isla Bonita”, presentó “Horizonte”, un puntual desfile multimarca donde se cruzaron distintas construcciones visuales con miradas vanguardistas en variados looks de inspiración mediterránea que definían siluetas.
Vale la pena destacar el trabajo emocional del joven diseñador Pedro Juan Brand, ya que hábilmente ha sabido entender la moda contemporánea con una mirada biónica hacia el futuro sin perder sus raíces artesanales. En su universo creativo siempre están presentes las distintas expresiones artísticas como la música y el cine, pero transformadas en nuevos códigos comunicacionales que alimentan la esencia de su ropa.
“Anima”, quizás el proyecto más importante de su carrera, fue presentado recientemente en Puglia-Italia, como parte de la Mediterranean Fashion Week, exhibiéndose parte esta vistosa colección en ocasión de la Semana de la Moda de Madrid, donde el lenguaje creativo del dedicado modista hablaba por si solo dando lectura a potentes detalles textiles como brocados vegetales, dorados encajes, transparencias ornamentales y hasta detalles print de tiernos querubines combinados con los artesanales bolsos de la firma “Lasereca Artesania”. Una moda que contó una historia verdadera que seguramente conseguirá que “alguien la conserve”.
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