Buques marroquíes incursionaron en España en plena crisis migratoria

Fragata de la Marina Real de Marruecos Mohammed VI atracada en el puerto. Fragata de la Marina Real de Marruecos Mohammed VI atracada en el puerto.
La presencia de buques marroquíes en aguas de Ceuta obligó a la Armada española a enviar fragatas de disuasión.

Buques de guerra de la Marina Real de Marruecos navegaron sin autorización por aguas territoriales españolas en Ceuta durante la crisis migratoria del 30 y 31 de julio.

En esas mismas jornadas, más de 70.000 personas cruzaron la frontera hacia la ciudad autónoma a pie o a nado. Al menos una fragata y varias patrulleras marroquíes realizaron incursiones intencionadas y repetidas que se prolongaron hasta los primeros días de agosto, según reveló una investigación del diario El País.

La presencia de la flota marroquí elevó al máximo la tensión militar en la zona. Estuvo a punto de registrarse una colisión entre un patrullero español y otro marroquí. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha confirmado de forma pública la entrada no autorizada de estas embarcaciones en las aguas ceutíes.

Advertisement

Despliegue de la Armada española para frenar la provocación

El Estado Mayor de la Defensa reaccionó con rapidez enviando unidades navales estratégicas. El Buque de Acción Marítima Rayo, con base en Las Palmas de Gran Canaria, recaló en el puerto de Ceuta el 3 de agosto para reforzar las tareas de patrullaje.

Ante la persistencia de las maniobras alauíes, la Armada movilizó la fragata Santa María desde la base naval de Rota. Una avería técnica obligó a sustituirla por la fragata Navarra, perteneciente a la 41.ª Escuadrilla de Escoltas.

Ambas fragatas atracaron brevemente en Ceuta el 6 de agosto para realizar el trasvase del equipo de la Infantería de Marina. Esta demostración de disuasión militar se combinó con gestiones diplomáticas del Ministerio de Defensa con el gobierno de Rabat, lo que logró paralizar las incursiones.

El trasfondo de soberanía en la frontera norteafricana

La disputa sobre la delimitación marítima explica los roces en el Estrecho. España defiende la soberanía de hasta 12 millas náuticas alrededor de Ceuta. Marruecos rechaza la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, así como sus aguas adyacentes. Desde su base naval de Ksar Sghir, a solo 35 kilómetros de Ceuta, la Marina Real despliega la fragata Mohammed VI y buques clase Sigma.

Las fuentes de seguridad no confirman que la incursión naval y la llegada masiva de civiles fueran parte de una maniobra coordinada. Los analistas destacan que los buques de guerra responden a cadenas de mando institucionales, a diferencia de los flujos de civiles en El Tarajal.

Seguimiento en la Zarzuela y gestión geopolítica

La crisis motivó el seguimiento al máximo nivel institucional. El rey Felipe VI presidió una reunión en La Zarzuela el 8 de septiembre junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, y la cúpula militar para evaluar la seguridad en el norte de África. Robles defendió la legalidad del despliegue defensivo y remitió al juzgado denuncias por posibles malos tratos a migrantes.

Por su parte, Pedro Sánchez aseguró tras los actos del 12 de octubre que los contactos con Rabat fueron fluidos y no se han repetido maniobras navales similares.

TE LO RECOMENDAMOS:

Add a comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Advertisement