La investigación judicial en torno al trágico fallecimiento de Zaahir Jan Feizi, un niño de cuatro años residente en Canterbury, ha concluido en las dependencias de Oakwood House, en Maidstone. La jueza forense Sarah Clarke determinó formalmente que el suceso se trató de un trágico accidente en el que no existió margen de reacción ni responsabilidad penal por parte del conductor del autobús involucrado.
El trágico episodio ocurrió en las inmediaciones de la entrada de urgencias del Hospital QEQM de Margate. El menor se encontraba en el centro sanitario visitando a su abuela cuando, durante un juego infantil con su hermano, irrumpió inesperadamente en la calzada, en la zona del paso de peatones. A pesar de los esfuerzos inmediatos de los servicios médicos de urgencia, el menor falleció a causa de múltiples traumatismos internos.
Análisis técnico de la colisión
Durante las sesiones de la investigación, la detective Victoria Steward, perteneciente a la unidad de investigación de accidentes graves, expuso las conclusiones obtenidas a partir de las grabaciones de seguridad del recinto sanitario. Las imágenes de las cámaras permitieron reconstruir la secuencia exacta de los hechos y descartaron desde el inicio cualquier conducta delictiva.
El vehículo, perteneciente a la compañía Stagecoach, avanzaba a una velocidad reducida de 8 km/h (5 mph) tras haber reanudado la marcha tras ceder el paso a un peatón anciano. Según los informes periciales, el conductor, identificado durante el proceso como Testigo A para preservar su anonimato, detuvo la marcha por completo antes de reanudar el trayecto y no disponía de visibilidad ni de tiempo físico para esquivar al niño cuando este irrumpió a la carretera.
El propio peatón que acababa de cruzar la calle, identificado en la causa como el Sr. Abbott, prestó declaración confirmando la imposibilidad de evitar el impacto. De acuerdo con el atestado policial, el menor intentó frenar en seco al percatarse de la presencia del autobús, pero la proximidad del vehículo hizo inevitable la colisión.
Los exámenes toxicológicos y las verificaciones técnicas descartaron asimismo cualquier tipo de distracción, consumo de sustancias o imprudencia por parte del operario.
Medidas de seguridad y repercusión comunitaria
El fallo judicial subraya que el conductor cumplía con todos los descansos reglamentarios exigidos en su jornada y poseía un conocimiento exhaustivo de los accesos viales del complejo hospitalario. La jueza forense expresó sus condolencias a los familiares de la víctima y enfatizó la firmeza con la que las pruebas eximen al trabajador de toda responsabilidad.
Tras el accidente, la administración responsable del centro sanitario, East Kent Hospitals Trust, implementó modificaciones en los accesos peatonales del Hospital QEQM de Margate.
Entre las actuaciones ejecutadas figura la renovación de la señalización vial preventiva y la instalación de barreras físicas y barandillas metálicas para impedir que los peatones puedan acceder directamente a la calzada desde las áreas ajardinadas o de tránsito del hospital.
La madre del menor, Azaria Green, presente durante la audiencia, manifestó su comprensión ante el veredicto del tribunal. Por su parte, la empresa operadora Stagecoach reiteró sus condolencias a la familia Feizi mediante un comunicado corporativo, reafirmando su disposición a colaborar de manera continua con las autoridades de transporte y seguridad vial de la región de Kent para reforzar la protección en las rutas de transporte público.
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