El proceso judicial por el atropello mortal del escolar Keaton Slater ha alcanzado un hito decisivo en los tribunales del Reino Unido. Dolars Aleksanders, ciudadano de origen letón de 23 años, se declaró culpable ante el Tribunal de la Corona de Warwick de haber causado la muerte del menor de 12 años por conducción temeraria.
La confesión se produjo tras una compleja operación de cooperación policial internacional que permitió su extradición desde Letonia, donde permanecía oculto desde el trágico atropello ocurrido en junio de 2024.
Aleksanders compareció por videoconferencia desde el centro penitenciario HMP Dovegate para asumir la autoría de los hechos. El juez magistrado Matthew Walsh advirtió al procesado que se enfrenta a una condena de privación de libertad de larga duración, cuya resolución formal quedará fijada en la sesión de sentencia programada para el próximo 13 de noviembre.
El trágico incidente tuvo lugar en Radford Road, Coventry, cuando la víctima regresaba a su domicilio desde el centro escolar. Según las investigaciones periciales presentadas por la Policía de West Midlands, el vehículo conducido por Aleksanders, un turismo negro que transportaba a cuatro ocupantes, rebasaba ampliamente los límites de velocidad permitidos en la vía al momento de impactar contra el menor y darse a la fuga sin prestar auxilio.
Una persecución transfronteriza y alivio familiar
La fuga del conductor desencadenó un operativo de búsqueda que incluyó recompensas económicas por parte de organizaciones como Crimestoppers y la emisión de órdenes europeas de detención.
Tras confirmarse que Aleksanders había abandonado el territorio británico para refugiarse en Letonia, la Fiscalía del Reino Unido coordinó acciones con las autoridades policiales de dicho país para culminar su entrega y traslado aéreo hasta el aeropuerto de Gatwick.
Los progenitores del escolar, Louise y Clint Slater, asistieron a la vista judicial en la sala del tribunal. A través de una declaración institucional emitida al término de la audiencia, la familia manifestó que la asunción de culpabilidad representa el reconocimiento de la verdad tras dos años de dolor e incertidumbre procesal.
Los representantes de la acusación y de los cuerpos de seguridad destacaron la labor técnica y diplomática desarrollada para impedir la impunidad del delito. El inspector jefe Sam Lewis remarcó que la prioridad de las investigaciones se enfocó de manera constante en garantizar la rendición de cuentas del conductor por abandonar a la víctima en la calzada tras el impacto.
Repercusión comunitaria y cambios legislativos
La muerte de Keaton Slater, reconocido aficionado del club de fútbol local Coventry City, generó numerosas muestras de solidaridad social e iniciativas ciudadanas en la región. Durante los meses posteriores a la tragedia, entidades deportivas y asociaciones vecinales organizaron homenajes comunitarios y colectas de apoyo para los familiares.
El caso impulsó asimismo modificaciones en la gestión de la seguridad vial de la zona. En respuesta a las peticiones promovidas por los residentes y respaldadas por la representación parlamentaria de Coventry Noroeste, el Ayuntamiento de Coventry aprobó la reducción del límite de velocidad a 20 millas por hora (32 km/h) en el tramo urbano de Radford Road.
Con el dictamen de culpabilidad ya formalizado en el expediente, la atención judicial se traslada ahora a la vista del 13 de noviembre, donde la jueza Kristina Montgomery KC dictará la pena definitiva que deberá cumplir Aleksanders. La resolución judicial pondrá fin al trámite penal de un suceso que ha transformado la normativa vial local y la concienciación sobre el tráfico en la ciudad.







