La segunda ronda de la campaña presidencial de Brasil comenzó el lunes

La segunda ronda de la campaña presidencial de Brasil comenzó el lunes después de que el presidente de derecha, Jair Bolsonaro, superara las encuestas y le robara al expresidente de izquierda, Luiz Inacio Lula da Silva, una victoria absoluta en la primera ronda de votación.

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La actuación inesperadamente fuerte de Bolsonaro el domingo desvaneció las esperanzas de una rápida resolución de las elecciones profundamente polarizadas en la cuarta democracia más grande del mundo.

Con el 99,9% de los votos electrónicos contados, Lula se había llevado el 48,4% de los votos frente al 43,2% de Bolsonaro. Como ninguno obtuvo una mayoría de apoyo, la contienda va a una segunda vuelta el 30 de octubre.

La carrera ha resultado más reñida de lo que sugerían la mayoría de las encuestas, revitalizando la campaña de Bolsonaro después de que insistiera en que no se podía confiar en las encuestas. Si logra un regreso, rompería con una ola de victorias para los izquierdistas en toda la región en los últimos años, incluidos México, Colombia, Argentina y Chile.

La jornada se inició a las 8 a. m. (hora local) y cerró a las 5 p. m.. En total, estaban convocados unos 156,4 millones de votantes para elegir al presidente, a los 27 gobernadores, a los 513 diputados, a un tercio del Senado y renovar a los representantes en las asambleas legislativas regionales.

Bolsonaro, un excapitán del ejército de 67 años, ha centrado su estrategia de campaña en los valores morales («Dios, patria, familia»), un discurso patriótico y los ataques a su adversario, al que se refiere como el «ladrón» y «expresidiario».

Mantiene un sólido apoyo entre los evangélicos, que representan un tercio del electorado, el agro negocio y los sectores populares que no perdonan al Partido de los Trabajadores de Lula sus escándalos de corrupción. 

El ultraderechista había atacado en sus mitines las encuestas: aseguró que la temperatura electoral había que tomarla en las calles, y que en ese caso iba a ganar de sobras. Hace dos semanas dijo que sería «anormal» no ganar por 60 % en la primera vuelta.

Su mandato estuvo marcado por una turbulenta gestión de la pandemia que dejó 686.000 muertos, un avance de la pobreza y el hambre, niveles récord de deforestación en la Amazonía y ataques contra las instituciones judiciales y la prensa.

Por su lado, Lula, de 76 años, contaba con alcanzar ya en primera vuelta una tercera presidencia apoyado en las clases populares, las mujeres y los jóvenes, tras haber gobernado Brasil entre 2003-2010 y haber dejado el poder con un envidiable índice de popularidad. 

Pero Lula no ha podido sacudirse a ojos de buena parte de la sociedad la mancha de la corrupción. Fue sentenciado y luego obtuvo la anulación de sus condenas por motivos procesales por el escándalo «Lava Jato» sobre una red de sobornos en la petrolera estatal Petrobras. 

De ganar en segunda vuelta, Lula promete combatir el hambre en Brasil, sacar al país de su aislamiento diplomático y poner fin a su imagen de «paria» medioambiental, debido a la deforestación masiva de la Amazonía registrada bajo Bolsonaro.

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó este domingo su confianza en vencer las elecciones en la segunda vuelta y resaltó que el resultado de hoy es solo una «prórroga». 

»Vamos a ganar las elecciones», afirmó Lula en un discurso en un hotel de Sao Paulo ante correligionarios y periodistas. 

El líder del Partido de los Trabajadores recordó que nunca ganó unas elecciones en primera vuelta y recalcó que este lunes comenzará a hacer campaña para conseguir la victoria el próximo 30 de octubre. 

»Como mi cumpleaños es el 27 de octubre, tal vez lo reciba de regalo, como en 2002″, señaló el antiguo sindicalista, rodeado de algunos de sus más imporantes colaboradores y de su mujer Rosângela «Janja» Silva.

El líder progresista subrayó que para entender el resultado hay que tener en cuenta su resurrección política, ya que en el proceso de las elecciones de 2018 se encontraba preso por una condena de corrupción que posteriormente fue anulada. «Para valorar lo de hoy hay que recordar lo que estaba ocurriendo hace cuatro años. Era visto como si fuese un ser humano al que habían echado fuera de la política», señaló Lula.

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El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, reconoció este domingo que las elecciones probaron que hay una «voluntad de cambio», pero aseguró que en la segunda vuelta ante el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva le mostrará al La abstención este domingo se situó en un 20,8 %, tasa similar a de las elecciones de 2018, y según De Moraes esa asistencia de los electores también «confirmó la confianza de los brasileños» en las urnas. 

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